viernes, 14 de agosto de 2026

EN LOS DÍEZ AÑOS DE AUTONOMÍA – 1958 - 1968. RECUERDOS DE UN PASADO... Por Eduardo Pérez Valle. La Prensa, 31 de marzo de 1968.

 



Antigua foto de la Capilla de San Ramón, construida en 1753, bajo el Obispo Morel de Santa Cruz, por el Maestre de Campo don Francisco Benítez de Salafranca, según planos trazados por el maestro Diego de Porras, arquitecto de la Catedral. Ocupaba el ángulo noroeste del Seminario, mirando al poniente

Leyendo la Contribución a la Historia de Centroamérica nos encontramos con este extraño y despistado párrafo de don Sofonías:

         “El obispo Morel no conoció los documentos de la fundación del Seminario; si no habría sabido que el Señor las Navas y Quevedo comprendió desde el mismo momento en que fundó el Seminario que las rentas asignadas no bastaban para su mantenimiento y desarrollo. La carta para el Rey con que acompañó las constituciones del Colegio, nos lo dirá mejor. Hay que estar claro de que los reyes de España no protegieron sino demasiado a medias y muy a regañadientes la educación de los americanos”. (T. II p. 227).

         Adelante (p.230), pone Salvatierra las aserciones de Morel causa de su disgusto: “que el obispo fundador no había ordenado las contribuciones conforme lo dispuesto por el Concilio de Trento; lo que únicamente dispuso fue que los curas de la Diócesis contribuyeran con diez y doce pesos anuales”.

         Se impone la consulta de Morel. En su socorrida Visita Apostólica encontramos el informe de la situación del Seminario en 1751: “Rector sin renta. Maestro de Gramática y Catedrático de Moral, con doscientos pesos cada uno sacados de la real caja; ocho colegiales con sólo comida y cena, escasas.

         La escasez “proviene de que aquel Obispo fundador no arreglo la contribución a lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento, lo que únicamente dispuso fue que los curas de la Diócesis pagaran cada año, unos diez pesos y otros doce”.

         “Hizosele merced de doscientos pesos en los tributos de Nindirí.

         Total, de entradas provenientes de los curas y del tributo de Nindirí: 580 pesos, 4 reales.

         No basta para mantener a los que allí existen, menos para reparar el edificio, que para mantenerlo en pie se ha hechos necesario apuntalar.

         “La cuarta episcopal y /la/, con los restantes beneficios y capellanías quedaron sin dar pensión alguna y de esta manera han permanecido”.

         “En suma, -- concluye Morel, -- el Colegio solamente lo ha sido en el nombre y por este motivo ha rendido poca utilidad a la Catedral, a la República y a la Juventud: la prueba más convincente de todo lo referido es que los que quieren aprovecharse en las letras se en precisados a abandonar sus casas y hacer costos excesivos para ir a Guatemala, que dista doscientas leguas en solicitud de estudios formales”.

         “Como la renta del Obispo y Cabildo eran tan tenues en lo pasado nunca habían contribuido el tres por ciento debido al Seminario; traté pues de que en esa parte se cumpliese con lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento”.

         “En lo antiguo se fundó una cátedra de lengua, con doscientos pesos de renta, pagados de la real caja: después se suprimió, subrogándose con la de moral. Como esta vacaba por renuncia de su posesor, hice poner edictos para su provisión, no hubo opositor, ni tampoco encontrarían discípulos instruidos para aprender con perfección esta ciencia. Consulté al vicepatrón sobre lo referido, proponiéndole la mayor utilidad que resultaría que por esta vez se aplicase la mencionada renta para la lectura de filosofía. Esta facultad tan necesaria para las demás ciencias, podría enseñarse por un familiar mío bastante… Hasta ahora no ha venido la respuesta de mi propuesta y el ministro se mantiene sin más estipendio que mis cortas asistencias, en una tarea tan trabajosa como la expresada. Viendo, en fin, el lastimoso estado en que se hallaba el Seminario, y que por todas razones sería más conveniente se trasladase a sitio más ventajoso, pasé también mis oficios al vicepatrón, y hasta ahora no me ha participado su resolución”.

         Ahora bien, ¿cuáles eran las disposiciones del Concilio de Trento acerca de la erección de los seminarios?

         En la reforma de los seminarios realizada en la sesión 23, capítulo VIII, del Concilio, se estableció que, en cada diócesis, o por lo menos provincia eclesiástica, debía establecerse en la catedral un seminario (seminario conciliar) bajo la inmediata dependencia del obispo, conforme a reglas específicas. Se establecía un mínimum de becados, los cuales debían ser muchachos de 12 años o poco más, de preferencia hijos de padres pobres, los que quedaban sujetos a la tonsura y el uso del traje clerical.

         Los medios económicos para la erección y sostenimiento del seminario debían obtenerse de una porción (3%), que se llamó “seminarísticum, por su destino, de las rentas de las instituciones eclesiásticas de las diócesis eclesiásticas: silla episcopal, mesa capitular, beneficios, prebendas, hospitales, iglesias, monasterios, confradías; también contribuían los clérigos, y en América los religiosos doctrinarios; por ley especial quedaban exentos de concurrir los hospitales de indios (Ley 4, tit. 4 lib. 1. Recopilación de 1680).

         Se ve que Morel tenía bastante razón cuando hacía notar el contraste entre lo que se colectaba (276 pesos de los 24 curas que tenía la diócesis) y lo que debía colectarse según lo dispuesto por el Concilio Tridentino.

         Vimos que su Visita Apostólica, Morel declara que fue él qui en puso las cosas en el orden señalado por el Concilio.


Ayón, que pudo consultar en nuestro perdido Archivo Nacional el Testimonio de los autos sobre traslación del Colegio Seminario, tiene interesantes datos sobre el obispo Morel y su obra. Entre ellos, pormenores de la construcción del nuevo edificio, diseñado por el Maestro Mayor de Arquitectura de Guatemala, Diego de Porras, también autor de las trazas e iniciador de las obras de la gran catedral leonesa.

         Comenzada la construcción en Octubre de 1752 bajo la dirección del Maestro de Campo don Francisco Benítez de Salafranca (el maestro Porras frisaba en los 74 años), el edificio, que incluía un oratorio o capilla de 21 varas de largo, estaba concluido a los 8 meses. La capilla, que era pública, estaba dedicada a San Ramón, y ocupaba el ángulo noreste del edificio, con portada al poniente. En ella recibieron el doctorado muchos esclarecidos centroamericanos.

         Para concluir estos recuerdos del modesto existir del que fue germen de nuestra Universidad Nacional Autónoma, el Seminario Conciliar San Ramón, transcribimos dos documentos relativos a la vida de esta primitiva y humilde Casa de Estudios, extraídos de la obra de Konetzke, casi desconocida en Nicaragua, Colección de Documentos para la Historia de la Formación Social de Hispanoamérica, 1493 – 1610 (Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1958). Son los documentos 514 y 518, que se explican por sí.

DOCUMENTOS CONSULTA DEL CONSEJO DE LAS INDIAS SOBRE LA FORMACIÓN DE UN COLEGIO SEMINARIO EN NICARAGUA, PARA HIJOS DE INDIOS CACIQUES

Madrid, 13 de abril de 1685

Por cédula de 15 de julio de año de 1683 fue V.M. servido aprobar la erección y constituciones que Don Fr. Andrés de Navas, siendo Obispo de Nicaragua hizo para el bu en gobierno del Colegio Seminario, que en conformidad de los dispuesto por el Concilio de Trento fundó en aquella iglesia para la enseñanza  y educación de la juventud y uno de los capítulos es, fuesen ocho los colegiales  y que sus becas recayesen en españoles de legítimo matrimonio; y por otra cédula del mismo día mandó V.M. al Presidente de la Audiencia de Guatemala, situase a este Colegio doscientos pesos de renta en indios vacos, y que informase, de qué medios, que no salgan de la Real Hacienda, se le podría aumentar la congrua.

Ahora con las cartas, que han venido en el aviso que llegó a 19 de marzo pasado, se ha recibido una del Presidente Don Enrique Enríquez de 6 de Agosto de 1684, en que satisfaciendo a la cédula referida, dice que la situación la hará en la primera vacante, y el informe luego que se le diesen el que había pedido al Obispo y oficiales Reales de Nicaragua.

Habiéndose visto en el Consejo esta carta, pareció volver a encargar a Don Enrique la situación y decirle se espera el informe. Y al mismo tiempo pasó el Consejo a discurrir en la formación de un nuevo Colegio  para indios, como materia que por lo católico y lo político es de su obligación atenderla, por la que V.M. tiene de cuidar de la doctrina y enseñanza de aquellos míseros naturales, respecto de que el erigido por el Obispo es para hijos de españoles, o si sería bien dividir éste entre las dos naciones, en que halló el reparo de sus pocas becas, pues no teniendo más de ocho, no cabe hacerse división de la cortedad de este número y el inconveniente que ocasionarías si españoles e indios estuviesen juntos. Y siendo este medio el que menos costa causaría, es de parecer el Consejo que V. M. se sirva encargar al Obispo de aquella, que si pudiere acomodar en el Colegio fundado otros ocho colegiales indios, hijos de caciques, poniéndolos con separación de los españoles, lo ejecute; y que en caso de no ser posible disponga con el Gobernador de aquella provincia (a quien se dé la orden necesaria) se forme el Colegio Seminario aparte  para ellos, contiguo al fundado con las mismas reglas y constituciones, poniéndole a cargo de quien cuidare del de los españoles, pues estando inmediato podrá hacerse, y en ello se tendrá ahorro; y que para uno u otro se ordene al Presidente de Guatemala  sitúe en indios vacos otros doscientos pesos de renta, y que también informe , en qu é medios que no salgan de la Real Hacienda se le podrá consignar  el resto de su congrua, y  lo que ésta importará al año y será necesaria para la fábrica, en caso de no haber comodidad, para que estén en solo un colegio.

V.M. mandará lo que más fuere su Real voluntad.

Resolución del Rey: Como parece.

A.G.I. Audiencia de Guatemala 4


R.C. AL GOBERNADOR DE NICARAGUA SOBRE LA FORMACIÓN EN AQUELLA PROVINCIA DE UN COLEGIO SEMINARIO PARA INDIOS HIJOS DE CACIQUES

Madrid, 15 de junio de 1685

El Rey. Mi Gobernador de la provincia de Nicaragua. Don Enrique Enríquez de Guzmán, mi Presidente de la Audiencia de Guatemala, en carta que me escribió en 6 de agosto del año de 1684, avisa el recibo de una cédula de 15 de junio del 1683, en que le mandé situase en indios vacos doscientos pesos de renta al colegio seminario de esa provincia fundado con ocho becas para hijos de españoles, y que me informase de qué medios que no salta de mi Real Hacienda se le podrá aumentar la congrua, y dijo que la situación la haría en primera vacante, y el informe luego de que se le diesen el que había pedido al obispo  y oficiales Reales de esa provincia. Y visto en mi Consejo de las Indias he tenido por bien volverle a mandar en despacho de la fecha de éste ejecute la situación de los dichos doscientos pesos de renta, diciéndole quedo esperando el informe tocante a lo demás. Y habiéndoseme consultado por los del dicho mi Consejo sobre la formación de otro colegio en esa provincia para indios, respecto de que el referido es de españoles, he resuelto encargar este día al obispo de esa provincia  que si pudiese acomodar en el colegio fundado otros ochos colegiales indios, hijos de caciques, poniéndolos con separación de los españoles, lo ejecute y que en caso de no ser posible, despongáis vos y él se forme colegio seminario aparte para ellos contiguo al fundado con sus mismas reglas y constituciones poniéndole a cargo de quien cuidare del de los españoles, pues estando inmediato podrá hacerse y en esto se tendrá ahorro, y así os mando que confiriendo esta materia con el obispo asistáis a ella (si fuere necesario) dando todo el fomento que conviniere aplicar para su más breve y mejor logro de esta fundación, para uno u ostro tendréis entendido ordeno en el despacho citado al dicho  mi Presidente de Guatemala sitúe en indios vacos otros doscientos pesos de renta y que también me informe en qué medios que no salgan de mi Real Hacienda se le podrá consignar  el resto de su congrua, y lo que ésta importará al año  y será necesario para la fábrica en caso de no haber comodidad para que estén españoles e indios en solo un colegio; y del recibo de este despacho y de lo que en su virtud ejecutáredes, me daréis cuenta.

         A.G.I. Audiencia de Guatemala 389. Libro 10, fol. 19. v. 







miércoles, 12 de agosto de 2026

LOS RAMAS: UNA RAZA PURA QUE SE EXTINGUE… Por Anuar Hassan. Fotos de Jorge Jenkins. En: La Prensa, 20 de noviembre de 1971.

         Los ramas, raza étnicamente pura que quedaba en Nicaragua, se están extinguiendo. Tal es la conclusión a que ha llegado una expedición encabezada por Jorge Jenkins, licenciado en biología, que visitó recientemente la isla de Rama Kay, asiento de los indios ramas.

         La isla está ubicada en la bahía de Bluefields, a unas dos y media horas de este puerto en lancha de remos. Originalmente, la población vivía en dos islitas separadas por unos cincuentas metros, pero sus habitantes las unieron por una especie de puente hecho con los caparazones de ostras, ostiones y otros moluscos similares. Esto fue hecho en el siglo pasado, dice Jenkins

La población está compuesta por unas 300 personas, agrupadas en 90 familias que viven en 34 casas. Antes que los ciclones Irene y Edith azotaran el Atlántico, había 49 viviendas. La diferencia entre el número de casas y de familias que las habitan se explica porque varias de aquellas son ocupadas hasta por cinco familias, todas ligadas entre sí por lazos de consanguinidad.

         Aunque no existe la promiscuidad sexual, ésta llega a producirse dado el carácter endogámico de los ramas, lo que eventualmente podías llevarlos a la extinción total. Es sabido que en las razas endogámicas (que no mezclan su sangre con otras) se produce una especie de desgaste genético, una degeneración o aberración cromosomática que las lleva gradualmente a la desaparición.

CICLONES LOS PERJUDICARON

         El Lic. Jenkins está de acuerdo en que a lo largo de la historia de este pueblo se ha venido produciendo una reducción en el número de sus habitantes. A esta reducción podrían haber contribuido las enfermedades o, como en los actuales momentos lo están haciendo, las condiciones físicas adversas en que vive el pueblo.

         Como efecto de los ciclones, parece haberse producido una alteración en la fauna marítima (según averiguó Jenkins, a los habitantes de la isla se les hace difícil la pesca, principal medio de vida) y las extensiones que habían sembrado en las tierras continentales, fueron arrasadas.

         Bluefields, que constituía su mercado para los productos marinos (chacalines, ostiones, camarones), se ha quedado esperando los cargamentos de los ramas.

         El inglés es la lengua empleada preferentemente por los ramas y el único hombre que conoce la lengua de sus antepasados, es un anciano cardíaco que cuando la expedición de Jenkins llegó, tenía 30 días de no probar alimento.

         (Jenkins cuenta que algún tiempo antes que ellos llegaran, una pareja de filólogos norteamericanos obtuvo del anciano rama una relación de más de dos mil palabras en su dialecto).

UNA ANÉCDOTA

         Jenkins dice que después de un día en que se le suministraron medicamentos, el anciano rama podía sentarse. Jenkins cuenta la siguiente anécdota sobre el caso del anciano, que, según él, es un ejemplo de la terrible apatía en que está sumida esa pobre gente:

         “Después de entregarles todas las medicinas que llevábamos, prescribimos a la familia del anciano un medicamento para su enfermedad. Nos dijeron que no tenían dinero para ello. Entonces ofrecí comprarles una atarraya de las que ellos hacen, pero se negaron a vendérmela”.

         Los ramas, dice Jenkins, llevan una vida primitiva. Cazan con arco y flechas y pescan con canastas de bejucos y con redes. No existe ninguna distracción espiritual y la única persona que posee un radiorreceptor, la maestra de la escuela, no vive en la isla.

         Para Jenkins, el estudio antropológico de los ramas es sumamente importante. Él explica por qué:

         “Está absolutamente comprobado, dice, que los ramas son un grupo étnicamente diferente de los misquitos y los sumos, que son los otros pueblos de la Costa Atlántica.

         En el resto de Centroamérica, sólo una lengua tiene cierta similitud con la rama. Esta es, la que hablan los indios changüinas, que viven en los alrededores del Lago Chiriquí, en Panamá. Esto fue comprobado en 1891 por un filólogo llamado Brinton.

         Aun cuando ahora se los puede encontrar además de Rama Kay, en Wirinki y en la cabecera del Río Cuckra, por lo menos hasta en el siglo XVIII ocupaban toda la parte sur del Río Escondido.

         Se cree que a Rama Kay fueron confinados, pero no se sabe cuándo ni por quién. El etnólogo Charles Belle, que vivió en la Mosquitia entre 1816 y 1862 ya los encontró allí.

         Los ramas son de origen meridional y forma parte de la gran familia Chibcha que bajó desde el Sur de América.

         Uno de los grandes enigmas que etnólogos y antropólogos tratan de descifrar, el poblamiento de América, podría tener una de sus claves en el estudio de los ramas.

         Descartada de una vez la teoría autoctonista del origen del hombre americano sostenida por el sabio argentino Florentino Ameghino, la atención de los investigadores se ha concentrado en Centroamérica.

         Casi todos los grupos indígenas de América, tanto del norte como del sur, tienen tipo mongol. Para explicarse esto, se ha elaborado una hipótesis por la que se hace aparecer una inmigración de pueblos orientales que entraron en América por el Estrecho de Behring. Pasaron al sur el “puente” centroamericano y luego iniciaron una emigración regresiva.

         Pero los ramas al parecer no la completaron, pues no se encuentran señales de esta raza más al norte. La anterior es solamente una de las varias hipótesis que se han formulado sobre el tema.

         En esta segunda expedición (la primera fue dirigida por el Dr. Gian di Stefano, catedrático del Departamento de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, actualmente en Italia) se tomaron medidas craneales, de la piel, muestras de sangre, etc.

         Este estudio, en el que participaron, además de Jenkins el Dr. Mario Almendárez y el Br. William Kupper, será presentado en Roma durante el 40 Congreso Internacional de Americanistas, a celebrarse en septiembre de 1972.

         El estudio fue auspiciado por la UNAN, el Servicio Universitario Mundial (SUM), el CUUN y la Asociación de Ciencias y Letras de León.  


domingo, 9 de agosto de 2026

LOS HOMBRES BRAVOS QUE HABLAN EN "RAMA". Por Jorge Jenkins. En: Semana, 19 de diciembre de 1971.


* Sólo se casan entre sí mismos.

* Condiciones ambientales adversas

* Antes un reino, ahora estrechez completa

* De la raza ya sólo quedan unas 500 personas.

* Viven muchos en Rama Cay

* Vestigios cultuales olvidados

En Nicaragua toda la parte que está al sur del río Escondido, por lo menos hasta el San Juan, fue en un tiempo ocupada por una tribu numerosa que vino desde el sur. Sus descendientes ocupan en la actualidad sitios como Wirinki, el islote de Rama Cay, las márgenes altas del río Kukra (localidades de San José, Buenos Aires y Cantagallo) y el río Torsuani.

Representan una estirpe muy particular dentro de los otros grupos de la Costa Atlántica por sus notables diferencias técnicas, lingüísticas y culturales, y porque a pesar de estar más o menos integrados a la civilización actual, mantienen todavía fuertes trazas de su homogeneidad racial.

Los Ramas son, además, una tribu en franca vía de extinción como producto de las duras situaciones ambientales, de la cada vez mayor estrechez de sus territorios, y de su misma endogamia; el intercruce racial a largo plazo es desfavorable al grupo que lo practica, ya que, no existiendo un aporte genético externo, la población tendrá, en esencia, el mismo e invariable potencial hereditario para enfrentarlo al medio, casi siempre hostil.

Sabemos al menos de otra tribu Rama que ha sido reportada viviendo en el río Zapote de Costa Rica. Al igual que los Ramas de nuestro país, los del río Zapota muestran relaciones idiomáticas con otras tribus meridionales, por lo que se acepta en la actualidad que ambas vinieron del sur, llegando una parte de ellos hasta Nicaragua.

Por lo menos desde 1891 se estableció que la lengua Rama tenía estrecha relación con otras lenguas pertenecientes a la familia Chibcha, como los indios Changuinas de las cercanías del lago Chiriquí y con el grupo Dorasquean.

En consecuencia, se pudo ubicar el parentesco de los Ramas con la gran civilización y que se extendió por Panamá, Costa Rica y Nicaragua.

A su paso por los diversos territorios dejaron vestigios culturales que descollan por su belleza y maestría, en especial los trabajo en oro que demuestran su bien conocida habilidad de orfebres.

En la parte sur-oriental de Nicaragua, parte asignada como el antiguo territorio Rama, han sido encontrados escasos pero significativos restos arqueológicos.

Entre estos hay interesantes figurillas de oro y alguna cerámica en trípode que desafortunadamente se encuentran en instituciones extranjera como el Museo Peabody de la Universidad de Harvard, el Museo Americano de Historia Natural y el Museo Británico, esperando que algún arqueólogo se decida a estudiarlos formalmente en relación con los grupos técnicos que poblaron esa región.

Entre esos restos hay alguna cerámica de diseños muy elaborados y figuras de piedra que provienen de interesante concheríos (acumulaciones de conchas de un molusco muy pequeño, y no de conchas de ostras como muchos creen) que alcanzan hasta más de 20 pies de altura, y que parecen haber sido construidos durante muchos años en las áreas circundantes del actual Bluefields.

Debido a la particular situación de estos restos arqueológicos, no sería remoto pensar en la posibilidad de que las estructuras originales hayan sido construidas por una tribu de gran herencia cultural como los Ramas.

Por otra parte, algunos arqueólogos han señalado la similitud de la estatuaria megalítica de la cultura de San Agustín en Colombia, con algunos especímenes encontrados en la región oriental del Gran Lago de Nicaragua.

Los ídolos de la cultura de San Agustín se caracterizan por sus expresiones feroces y por sus rasgos evocan – según opinión de P. Rivet – la presencia del elemento melanesio en América.

Pero quizá lo más interesante son las figurillas de oro en esta parte del territorio fueran hechas por una tribu cuyos antepasados sentaron el precedente de ser en América, estupendos orfebres.

TERRITORIO ACTUAL Y RELACIONES

 Uno de los principales asientos que en la actualidad ocupan los Ramas es el islote de Rama Cay (en realidad dos pequeñas islas unidas por el hombre) situado en la extremidad su r de la bahía de Bluefields, bastante cerca de las tierras continentales y de la desembocadura del río Kukra.

Esta situación geográfica favorece un poco a la población que puede dedicarse indistintamente a la pesca y a la explotación de los bancos de ostras cercanos a ciertos cultivos en las tierras aledaña.

No sabemos exactamente cómo y cuándo llegaron a esta localidad.

Existen al respecto dos versiones históricas que es interesante conocer: La primera establece que estos naturales fueron confinados ahí entre el período de 1816 – 1862.

La segunda versión – quizás más confiable – se encuentra en una parte del estudio antropológico de Adolph Schultz sobre esto indígenas, y que por contener datos interesantes de esa época (1924), reproducimos después de haber hecho la respectiva traducción:


“Estos indios vienen originalmente del interior del este de Nicaragua, de donde emigraron hace cerca de 75 años a Punta Gorda (cerca de Monkey Point) en la costa. Después de una batalla tribal, parte de ellos (unos 200, según Mr. Grossmann) vinieron a Rama Kay donde han vivido prácticamente en completo aislamiento desde entonces. Su principal ocupación es la pesca, pero ocasionalmente cercana a las llanuras. Una epidemia de influenza ha diezmado su número en gran parte, de manera que el cruzamiento entre ellos es más pronunciado ahora que antes.

Es claro que desde hace muchos años los indígenas Ramas han venido percibiendo las influencias de otros grupos étnicos, en especial los de habla inglesa.

El precio que han pagado para su parcial integración a la civilización moderna ha sido la pérdida casi total de sus tradiciones y costumbres.

Prueba de ellos es el desuso en que ha caído su propio idioma, a tal punto que solamente algunos de los más ancianos lo conocen en la actualidad, sin utilizarlo cotidianamente; aunque sea paradójico, el inglés es la lengua que hablan preferentemente todos los habitantes. En Rama Cay sólo un anciano muy enfermo conoce bien el Rama).

Han sido las misiones evangelizadoras y las relaciones de diversa índole con Bluefields, las que de una u otra forma han desvirtuado el contenido autóctono de sus manifestaciones culturales; incluso el temperamento y carácter actual del indio Rama está conformado, en buena parte, de mestizaje cultural, dado en sus periódicos contados con los comerciantes de Bluefields que normalmente discriminan a los naturales Ramas, ofreciéndoles pro sus productos los precios más antojadizos que quieren.

Esto les ha imprimido un sentimiento de explotados que se traduce en manifestaciones de justificada desconfianza. Los Ramas tienen plenas conciencia de su condición de marginados, y su idiosincrasia actual no es más que la respuesta lógica ante esa concepción despectiva que del “indio” se tiene, no sólo en Nicaragua, sino que en toda América.

El que no conoce a los Ramas y los trata por primera vez, frecuentemente sufre el fiasco de no encontrar en ellos al “indio noble” tan susceptible al engaño y a la explotación.

En Rama Cay (también llamado Ramaki) viven aproximadamente unas 300 personas.

Constituyen cerca de 90 familias repartidas a su vez en 34 casas, de manera que en cada una suelen vivir varias familias comúnmente emparentadas.

Es posible que este tipo de estructuración obedezca, en primer lugar, a la escasa extensión territorial de los dos islotes, y en segundo, al sentimiento de unión interfamiliar necesarísimo para enfrentar la dureza de los elementos ambientales. El viejo y no menos cierto aforismo de que “la unión hace la fuerza” encuentra aquí su más estricta aplicación.

Hay que destacar que los indios Ramas poseen una extraordinaria habilidad para fabricar un sin número de objetos de uso diario como redes, y atarrayas que pacientemente tejen, haciendo a su vez ellos mismos, de madera, las agujas. Canastas de bejucos tropicales de exquisito gusto y utensilios de cocina. Arcos, flecha y arpones para la caza y pesca, también de excelente calidad y perfectamente adaptados para tal función.

A pesar de que ya comienza a darse la paulatina incorporación étnica de Miskitos, negros, zambos y ladinos, la población de Rama Cay muestra aún su preponderante tradición de endogamia que ha caracterizado a la tribu Rama desde sus albores; tradición que indudablemente se ha vuelto contra ellos en el tiempo, pero que ha sellado para siempre su estirpe en la historia de la antropología.

 




martes, 21 de julio de 2026

COSTUMBRES Y FOLKLORE MISKITOS. Por Elba Sandoval Valdivia. La Prensa, 7 de Julio de 1957.

 




CARACTERÍSTICAS

    El Miskito, que tiene más de puro, presenta las siguientes características, piel oscura y brillante, cabello liso y ordinario, ojos pequeños, café oscuro y alargados, pómulos salientes, barbilla recogida, labios llenos, nariz pequeña abultada en el remate, orejas pequeñas y redondas, frente algo reducida, tamaño entre 4 y 5 pies las mujeres, los hombres entre 5.30 y 6 pies. Manos y pies pequeños. A los hombres les crece muy poco la barba y el bigote y las mujeres carecen de la vellosidad del latino o español.

    Al nacer todos los Miskitos tiene un lunar azulado en la región sacra. El hombre Miskito aparenta estar bien constituido, la mujer Miskita no tiene tendencia a la obesidad.

    VIVIENDAS

    Se levanta sobre horcones fuertes de tres o cuatro pies con el objeto de protegerse de los animales peligrosos. Forran las paredes y el piso con bambú. A veces el piso es de madera, con puertas y ventanas. Amarran el bambú con una cáscara consistente. El techo es de palma; hay dos tejidos especiales, el de la hoja de astak y el de pastak. Con peligro de incendios, levantan los fogones en el suelo. Las casas son en mayoría de una sola pieza con un corredor.

    VESTUARIO

    Es común al resto del país, las mujeres cosen a mano las prendas sencillas, con la tela que se procuran en los establecimientos de algunas comunidades.

    COSTUMBRES

    Algunos duermen en el suelo, otros levantan para su lecho tapescos de bambú o de madera. La promiscuidad es alarmante, ya sea por el peligro al contagio de enfermedades y la amenaza a la moral. Duermen temprano de la noche y se levantan muy temprano.

    Las horas de trabajo son desde las seis de la mañana hasta las 12 meridiano. Las horas de la tarde, exceptuando la época de siembra o recolección de la cosecha, las dedican a quehaceres cerca del hogar.

    Por las noches, los hombres acostumbran reunirse en determinado hogar, sosteniendo charlas interminables sobre temas variados. Las mujeres en raras ocasiones participan en estas reuniones.

    No existe entre los Miskitos, la costumbre del latino de las visitas de cortesía. Se reúnen en los hogares vecinos en casos de enfermedad, de fiestas o de funerales.


    TOCADO

    Los domingos, hombres y mujeres visten sus mejores ropas. También los niños, para asistir a los cultos moravos o católicos. Los hombres usan el cabello corto y las mujeres largo, al que prestan especial cuidado, aceite de batana se untan, para conservarlo negro, que lo extraen de la semilla de una planta palmácea. En cabello corto es señal de viudez entre las mujeres.

    ALIMENTOS

    Sus alimentos son a base de la agricultura, la pesca, la caza, y de ciertas frutas silvestres.

    La alimentación, es mala y deficiente, la mayor parte del año consumen alimentos a base de banano.

    Los platos regionales más conocidos son:

    EL WABUL, banano cocido deshecho en agua.

    GALLO PINTO, arroz y frijoles.

    WABUL DE PIJIBAYE, fruta de pijibaye, cocida en agua y luego machacada y preparada en forma de bebida.

    BISBAYA, con hojas de bisbaya, forran un hoyo en tierra, los bananos maduros pelados los entierran y los tapan con la misma hoja. –

    Después de un mes de permanecer enterrados, los sacan y con ellos preparan, atole, tortillas, tamales asados.

    RONDÓN, es un plato preparado con leche de coco, banano, yuca y pescado.

    FRUTA DE PAN, la comen cocida o frita, es un alimento delicioso.

    SOPAS, las preparan con carnes de animales de monte, pescado, tortuga, cangrejos, sardinas, etc.

    MISLA, es una chicha que preparan de arroz y caña.

    PAN, lo hacen de harina, de yuca y banano.

    El Miskito come con buen apetito, esto si hay suficiente comida preparada, si no lo hay, se mantienen con poco.

    CARÁCTER PERSONAL

    El miskito es sencillo, flemático, se dice que es malagradecido y vengativo. Presentan mucha reserva al primer intento de acercamiento, pero con frases de cariño, muy pronto se gana su confianza.

    Son bastante inclinados a la pereza, puede que influya en esto el desconocimiento de las diferentes habilidades en el trabajo. Una de sus grandes cualidades, es que son pacíficos y pacientes.

    Tienen gran habilidad y resistencia para remar, para la pesca y la caza.  

    Las peleas son solamente comunes entre las mujeres. El hombre durante los altercados de mujeres permanece impasivo.

    NOMBRES PERSONALES

    Son muy amigos de los nombres raros y desconocidos, a veces resultan terriblemente divertidos, a veces resultan terriblemente divertidos, pues escuchan un nombre que en Miskito les suena bien y lo toman. En una comunidad que yo visitaba le habían dado a un pobre niño el nombre de Cementerio Padrino, Rubén Darío, se llama un Sukia de cierta comunidad. Les fascinan los nombres de artistas de la pantalla, así encontramos en nuestras jiras Richard Dix, Robert Taylor, etc. Tanto con el nombre y como con el apellido, no tienen ellos ninguna seriedad, de la noche a la mañana, se cambian el nombre.

    Me refería el galeno americano, Director del Hospital de Bilwarkarma, Dr. Thaelor, que eran para él, un problema serio, las tarjetas de referencia del Miskito, pues a los seis meses que regresan al consultorio ya tienen el nombre cambiado.

    El apellido lo toman a veces del apellido del padre, otras veces toman el apellido del nombre de su padre, por ejemplo: Marshall Cornelio, es hijo de Cornelio Pineda.

    MÚSICA, BAILE Y CANCIONES

   Los instrumentos de música usados son: Guitarra, Violines, Acordeones y Harmonios. Les encanta el baile y las canciones, pare el baile son incansables y de gran resistencia, pueden pasar varios días danzando.

    Las canciones Miskitas más conocidas son: “La Pura Payaska”, “Ercilia”, “Lúnico”, “Waina”, “Tininiska”, etc.

    MATRIMONIO

    Se cuenta que antiguamente a la manera oriental, se comprometía a los niños desde que nacían. Hoy con la influencia cristiana, las uniones las realizan los Padres Católico y moravos. –Hay quienes practican la poligamia, el caso concreto de la comunidad de Swavin, de un individuo que tiene varias mujeres en la misma casa.


    RELIGIÓN

    Por la influencia cristiana de moravos y católicos, los Miskitos actualmente creen en nuestro mismo Dios. “DA WAN GAD”. Nuestro Padre, con diferentes concepciones, pues es tarea dura formarles una conciencia uniforme de Dios. Algunos dicen que Dios ha creado el mundo y sus habitantes, pero suponen que al vivir tan alejados de nosotros, poco se preocupa de asuntos triviales; siendo también una cosa muy difícil comunicarse con Él. Son poco devotos. Van a Misa o a los cultos moravos los domingos.

    A pesar de haber abrazado el cristianismo, aún creen en seres supernaturales que poblaron aquí antes que el hombre; creen en la influencia del dios Sol, al que llaman “Ya Lapta”, el trueno, “Al Wani, la Luna “Katy”.

    Los Miskitos son muy reservados con el extraño en la revelación de sus creencias e ideas religiosas, es difícil obtener revelaciones de ellos mismos, creen que se investigan sus creencias con el objeto de mofarse de ellos.

    Hay una creencia que los aterroriza y espanta y es la de espíritus y demonios, según ellos hay buenos y malos espíritus, viven en pantanos, en árboles viejos y elevados, como la ceiba, en las montañas, a orillas de los ríos, su sola mención los amedrenta. Tienen horror de derribar uno de esos árboles residencia de espíritus, porque podría desatarse la furia del demonio o de los espíritus.


    SUPERTICIONES

    Creen que por las noches oscuras y sin luna, se aparece a los caminantes, una especia de perro-lobo, al que llaman “Wai-Wan”, como lleva el espíritu del demonio, por donde pasa va dejando un penetrante olor a carburo. La persona que aspira ese olor, muere con seguridad.

    Dicen que la boa, por las mañanas es venenosa, la llaman “akak”, los Miskitos dicen que tan pronto muerde se echa al agua, la persona que la ha mordido debe hacer los mismo y el que llegue primero a la otra orilla se salva.

    Una especie de tortuga llamada “Swanhriñ”, se dice que es tan torpe que olvidadiza que pierde la noción del lugar a donde se dirige. Los Miskitos creen que, si la comen, pueden volverse tan tontos y olvidadizos como ella.

    Se cree que la serpiente zumbadora “MASIKSA”, ataca especialmente a las mujeres en cinta. Otros dicen que castiga con la cola a ciertas personas y en determinada época del año.

    Hay muchos pájaros nocturnos que ellos temen a su sola vista. Creen que algunos causan hasta la muerte. Los huesos de algunos de estos pájaros, mezclados con otras yerbas, son venenos seguros.

    Cuando un individuo anda de caza y oye cantar el “pikwa” que según versiones es un pájaro de copete rojo y con una sola pata, es mala seña, debe regresar a casa inmediatamente, porque significa peligro.

    Al gato se le considera diabólico, por eso, es muy rara la cría de este animal entre los animales domésticos.


    BRUJERÍAS – HECHIZOS

    Los Miskitos creen en la infalibilidad del veneno enterrado, para librarse el Sukia, lo extrae en ceremonia.

    Dicen que, en el interior del Atlántico, en regiones bien aisladas, hay Miskitos que acostumbran tener serpientes como vigilantes y guardadoras de la casa. El poseedor de una de estas guardadoras, para tener completo dominio sobre ella, mastica hojas de Waco, y escupe en la cabeza del reptil, éste muerde despiadadamente al que se atreva a entrar a la casa de su amo.

    Para capturar los reptiles venenosos sin peligro, los Miskitos mastican cierta hoja de una planta llamada: “SAIKA”, escupe en la cabeza del reptil y ésta se vuelve mansa e inofensiva.

   Se dice que cuando una joven rechaza los requerimientos amorosos, usan encantos para atraerla, consistente en hierbas o raíces de plantas.

   Algunos usan talismanes de buena suerte: los dientes de jaguar, talismán para dar fuerza y vigor, el ojo de buey para poseer suerte en el dinero, diente de león, buena caza, etc.

   Cuando se enojan con alguien, se dice que a su enemigo le dan raíz de camotillo, que ese sí, ciertamente, es un veneno infalible.

    EL SUKIA

    En casi todas las comunidades hay un Sukia, esto es una especie de doctor brujo curandero, hechicero, espiritista. Es naturalmente un poco más inteligente que el resto de sus vecinos.

    Se le atribuyen poderes sobrenaturales y puede usarlos para bien o mal de los mortales. Es temido y respetado de cuya situación ellos se aprovechan ventajosamente. Dan consejos de trabajo, hacen hechizos de amor, se les consulta en caso de pérdidas, sus augurios, datos y aseveraciones están llenos de contradicciones, son una farsa completa y un explotador inicuo de la sencillez de sus coterráneos.

    Son curalotodo, para tratar a los enfermos, emplean raíces y yerbas; infundiendo tal fe en ellos que se sienten curados.

    También utilizan semillas, espinas de pescados, hojas, etc. Se encargan de la ceremonia de los funerales, de la sacada del espíritu y de sesiones de espiritismo.

    FUNERALES

    Es costumbre entre los Miskitos, y como me informaba la Madre Inés, Superiora del Convento de Waspán, aún entre los que ya han abrazado la fe católica, practican los ritos funerarios en esta forma: Cuando ya una persona está en agonía y los constan sus parientes, se deja al agónico completamente solo, con el mosquitero bajo (o pabellón como lo llaman ellos) con el objeto de que cuando el espíritu abandone el cuerpo, no se escape, y así cuando el individuo muere solo él lo hace. Una vez convencidos de que la persona ha abandonado este mundo, creen un deber llorarlo, y comienzan los lamentos en conjunto y en forma rítmica, que va de la nota más baja a la más alta y viceversa.

    Esto comienza desde la hora de la muerte, durante la vela y termina al amanecer, hay veces la duración de la vela del muerto es hasta de 2 días, no importa la enfermedad del fallecido, y así por dos días seguidos continúan los incansables lamentos. Si la persona fue rica o medianamente acomodada, hay repartición de chicha, de maíz y caña y grandes comederas durante la vela, las vaquitas que pertenecieron al muerto se matan para el caso, y entre más vaquitas tenía el muerto más lo lloran. En la actualidad, los cadáveres los entierran en ataúd, costumbre introducida por las misiones moravas y católicas.

    A la hora del entierro, va la procesión fúnebre en un profundo silencio, hay un pariente cercano encargado de llevar las pertenencias del muerto, las cuales se entierran junto al cadáver, con la idea de que en la otra vida vayan a necesitarlas como en ésta.  

    SACADA DEL ESPÍRITU

    La parte que me ha parecido interesantísima y de la cual jamás había oído hablar, es de la sacada del espíritu, rito practicado por una especie de hechicera o sacerdotisa, llamada “Sukia” – (puede ser hombre o mujer).

    Una vez que se sacó el cadáver del tapesco o cama, cuyo mosquitero (el noventa y nueve por ciento de los Miskitos usan mosquiteros, costumbre introducida por las misiones) ni por un momento se ha levantado, evitando así que el espíritu se salga; se coloca dentro del mosquitero una gallina cocinada, chicha, agua de coco, de modo que el espíritu pueda estarse alimentando (quien consume o toma estos alimentos es difícil y peligroso averiguar). El espíritu permanece encerrado ahí hasta por quince días. Al cabo de este tiempo y para h hacer estas prácticas, la “Sukia” se perfuma bien casi se baña con lociones, se empolva y pintarrajea hasta que asusta y desde el mismo momento en que empiezan los ritos comienza a elevar su ánimo, empinando fuertes dosis del mejor licor; luego levanta los brazos en alto… y con voz extraña y cavernosa, en un dialecto raro que no es Miskito… probablemente religioso, ora largamente; hace una pausa, y nuevas dosis de licor.

    Como segunda fase, al son de tambores, comienza a bailar desesperadamente, hay que anotar que la o el Sukia, no ejecuta sus bailes sólo, sino que escoge un compañero o compañera entre los más bien parecidos de la concurrencia, el cual también participa en las libaciones del “Sukia”. Luego tras ingerir nuevas dosis de licor, el “Sukia” entona un raro canto, con notas melancólicas.

    En el transcurso de estas prácticas religiosas del “Sukia” los indígenas confunden el aire con diferentes lamentos, gritos y aullidos, se golpean la cabeza con los puños y entre los parientes del muerto, el paroxismo puede llegar a tal extremo, que de encontrarse a mano un arma, podrían hasta matarse.

    Todas estas manifestaciones de pesar, son una especie de locura, pues en infinidad de casos, cuando la vivienda del difunto queda cerca del río, lodazal o pantano, se tiran a éstos, revolcándose como ánima es, de donde salen cubiertos de lodo.

    A la hora señalada para la sacada del espíritu y después de unos ritos anteriormente mencionados, esto es como a las dos de la madrugada; hay un silencio profundo, levanta la “Sukia” el mosquitero, toma el espíritu (que confidencialmente una maestra de la región me contó que había constatado es una linterna, siendo también un misterio la manera como ha sido introducida allí) lo envuelve en toda la ropa de cama y ropa y el espíritu va a parar al cementerio, en donde se repiten las prácticas de la enterrada del muerto. Al final colocan un pabellón blanco sobre la tumba.

    VISITA A LOS MUERTOS

    Es de Navidad la época de la visita de los muertos, para éstos preparan buenos y sabrosos alimentos y bebidas que llevan al deudo, dejándolos sobre la tumba.

     OTRAS CREENCIAS

    Los Miskitos creen que cuando alguien se ahoga la “LIGUA” especie de Sirena, se los leva  y que bajo el río encuentran residencia, confort y mejoramiento; la “Sukia” y un séquito  compuesto  probablemente de parientes del ahogado, salen en pipantes (canoas) a buscar el cadáver y espíritu, para traerlo a casa; en estas ocasiones se llevan a efecto especie de sesiones espiritistas, en donde llaman al desaparecido, tratando de averiguar el motivo de su  muerte, el por qué dejó este mundo sin aviso y deseos para el futuro.

    Cuando el cuerpo del ahogado no aparece, el séquito y la “Sukia” regresan a casa, solamente con el espíritu.

    CUENTOS MISKITOS – “EL CONEJO Y EL TIGRE”

    Un día el tigre dijo a su mujer: voy de caza pues tengo mucha hambre. Salió pues, el tigre en busca de animales que cazar. Allá a lo lejos, en el llano, divisó una vaca y dijo para sí: “mi almuerzo está listo”. La vaca desde lejos lo vió venir y palideció como la luna al salir el sol. Un conejo que la observaba se le acercó y le dijo: “no te aflijas, yo te ayudaré”. No lejos del lugar donde estaba la vaca, yacía un esqueleto de un toro, el conejo se metió en la cabeza del esqueleto del toro y ahuecando la voz llamó al tigre: “detente tairis, se te comes esa vaca, que fue mi esposa, muy pronto tú serás cadáver como yo.”

    El tigre se horrorizó y salió corriendo. Más adelante salió al encuentro del tigre el conejo y le dijo: ven sígueme, yo te encontraré algo de comer, hay arriba de aquel cerro una vaca muy hermosa, espérame abajo, yo te la traeré. Subióse el conejo al cerro y movilizando una enorme piedra se la dejó caer al tigre que murió aplastado.

    La vaca y el conejo desde entonces son muy buenos amigos.

    EL MONO QUE CONVERTÍA EN HOMBRE

    Vivía hace muchos años en una choza una pobre viuda solitaria y ansiaba una compañía, pero como estaba muy vieja, fea y arrugada, ya nadie la quería, pero un día se le apareció un hombre y propuso a la piarka que fuera su compañera. La mujer aceptó de inmediato, pues necesitaba quien le trajera caza del monte. Dio la viuda al hombre el rifle y el machete de su marido.

    Esa noche durmieron juntos y al día siguiente salió el hombre de caza, al rato de haber salido, oyó la mujer tiros en el monte y dijo para sí, ya tendremos carne. Pero se sorprendió porque al regresar el hombre no traía caza. Por cuatro días seguidos, sucedió lo mismo y el hombre sin cazar.

    Llenóse la mujer de curiosidad y siguió al hombre para averiguar las razones por qué no traía caza, pero que si desperdiciaba municiones.

    Lo siguió de lejos, lo vió introducirse en el monte, al llegar cerca de un genízaro el hombre se convirtió en mono, cantando una canción rara se balanceaba en las ramas. Se hartó de frutas silvestres y para regresar disparó unos tiros.

    Asustada la mujer, se volvió a su casa, cuando el mono hombre regresó la encontró ya en casa.

    La mujer con el objeto de ahuyentarle repitióle la canción al hombre, el cual se asustó tanto que salió corriendo y se convirtió nuevamente en mono.