miércoles, 29 de enero de 2014

CORRESPONDENCIA DE 1910, LA CONSPIRACIÓN DE TRES ABYECTOS: ADOLFO DÍAZ R., SALVADOR CASTRILLO Y JUAN JOSÉ ESTRADA

THE NEW VARNUM
Wáshington D.C.
                                                                    
                        EDGAR A. BENNET                            Proprietor 
                                               1º Mayo 1910
                                                                           


Sr. Don Adolfo Díaz
                Bluefields

Mi estimado amigo:

               Gestionando en la Secretaría de “Commerce and Labor” conseguí orden de investigar sobre El Venus y hacer cuanto preciso fuere para detenerlo.

               Como tiene toda apariencia de buque mercante y bandera inglesa, no había medio de detenerlo más.

               He obtenido si que se le vigilara, pues en cuanto cambie de bandera ó se erija en buque de guerra, se convierte en buque pirata y ha lugar a capturársele por los EE.UU.
        Por otra parte, si no cambia bandera y llega efectivamente como buque mercante Uds pueden capturarlo, en razón del bloqueo.

               Mañana continuaré mis gestiones a ese respecto.

       Hoy con  Don Pedro quien a la ida también entró a esta ciudad, hemos tenido larga conferencia con Mr. Dawson, Jefe de las Oficinas de Asuntos Latinoamericanos, en el Departamento de Estado.

    Nos dio audiencia especial y expusimos cuanto había que exponer. Salimos muy satisfechos, pues, Mr. Dawson no puede ser favorable, más amigo, más adicto a nosotros.
    
             Este Señor estuvo muy gravemente enfermo, casi un mes o más tiempo y entonces nuestros asuntos no estuvieron en tan buen pie.

             Si la intervención se hubiese efectuado, faltando Mr. Dawson, habría sido en contra de nosotros; ó había motivos para temerlo: de ello fui, puede decirse, notificado; y de allí mi temor por la intervención.

         Hoy es distinto: Mr. Dawson está completamente de nuestro lado: es sincero, decidido y entusiasta amigo; y si se efectuase la mediació o intervención no sería para dejarnos en peor condición, que es mi temor, fundado, muy fundado.

              Además, los infomes y pruebas sobre la conducta del gobierno de Madriz llueven, salvajes, dejando muy atrás a Zelaya, y ese es un gran factor, ó será en lo que vaya a resolverse, en caso de ser necesario.

         Fíjese bien en este última frase en caso de ser necesario, pues solo, por necesidad y a favor o por motivo de intereses americanos se llevaría a cabo.

           De eso estoy convencido  ----como también cierto estoy, de lo que antes participele (SIC): que si para proteger los intereses americanos es preciso la separación forzosa de la Costa, aquí no vacilarían en caso extremo.

         Respecto de que yo fuese adversario de la mediación, y que a convencerme venga don Pedro, no hay tal –-- La mediación, de modo que no quedaríamos en peor condición, sino consiguiendo nuestro fin elevado de poner un gobierno bueno y de progreso; así lo he solicitado, cada día.-

         Otra cosa es: que yo no hago ni puedo hacer el escándalo de Adolfo o Pío; que estampan cosa que yo jamás firmaría y también pasa: que lo que hago a Uds. se los comunico, pero no a ellos que más tarde pueden hacer conmigo lo que acostumbran, volteárseme y dar a la imprenta lo que es y lo que no es,---les tengo miedo, profundo miedo, y con razón--- Así, pues, a ellos no les digo ó les he dicho, cuando han hablado conmigo, ni lo que pienso ni lo que hago; muchas veces he dicho lo contrario, porque sé lo que son; y hay cosas más que Ud. comprende y no las digo.

         Don Pedro Joaquín ha regresado de Nueva York con Adolfo Vivas – están en perfecta intimidad, y hablan ambos del mismo modo.

         No veo la necesidad que de eso sabría, puesto que yo me puse desde que aquí vino Dn. Pedro, a su orden; y he hablado con él franca y sinceramente, y no busco sino el triunfo o salvación de la causa revolucionaria.

         Como no estoy ni he estado, durante la Revolución, en Bluefields he podido cometer errores de apreciación: mis cartas han podido no ser acertadas –Estaba cierto de que con Ud. me entendía; pero ciertamente de lejos, he podido errar. Debió guardarme Ud. completa reserva, y así lo espero.

         Sin embargo, en lo que se refiere a apreciaciones de aquí, estoy firme y cierto de cuanto le he manifestado, a Ud. y al General Estrada.

         Espero que las cosas se irán componiendo más y más, y tal vez sea yo aún útil aquí, por el conocimiento que tengo del lugar y de las personas, y por los trabajos ya empezados y en gestión, que tengo en los Departamentos del Gobierno.

         Algunos días no tengo tiempo de almorzar o tomar “lunch”, pues cada día tengo ocupaciones, y mi gestión es tenaz, necia, constante, y nada me arredra ni me desconcierta, ni me ofende.

         Ciertamente eso ha de ir dando resultado.

         Si Uds. creyeran que aun es conveniente para Uds. que aquí continúe, era bueno dar providencia de que tenga algunos fondos. Los que al principio yo me procuré por medio de nuestro amigo de Granada Mr. P. de tiempo se han ido en cables y viajes a N. York. Después, dificultades y aun vergüenzas he pasado.

         Sin embargo, no se ocupe en mi si no cuando esté desahogado y no haya apuros de ningún orden.

         En fin, y sobre todo: quiero manifestarle: que se se creyera, como no dudo pudiera suceder: que es bueno me retiro, tenga la bondad de notener pena en decirmelo. Yo continuaré prestándole mi ________ allá, o donde les parezca; y podía yo hacer de modo que no fuera de algún modo perjudicial mi retiro, y que pareciera voluntario.
                      
                Saludos a los amigos
                            Suyo afmo.   

                                       Salvador Castrillo
  
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Wáshington D.C.
                                                                 
  EDGAR A. BENNET   
                 Proprietor                    
                                                    5, Mayo- 1910
                                                                                     
Sr. Don Adolfo Díaz
                Bluefields

Mi estimado amigo:

Le incluyo el discurso de Mr. Taft. Ya lo tendrán allí; pero quiero explicarle que desde que lo leí comprendí que nuestra posición había cambiado totalmente y definitivamente en favor. En efecto: el público solo ve la Revolución de un lado y el Gobierno del otro, el______ . Hay que leer entre líneas, y comprender el lenguaje diplomático, que no puede ser tan terminante y definido o determinado como el ordinario y corriente.

         Don Pedro, y sobre todo Adolfo y Pío Bolaños, que se cree competente, sostuvieron que poco significaba. Para mí, como en efecto es, era repetición de la Nota de Mr. Knox; esta vez por Taft, y  en especial, era traer al tapete la cuestión de Nicaragua, que ya interesaba poco.

         Tres cosas declara allí Taft:
        
   1º Que la guerra está para concluir.
   2º Que habrá mucho mejor Gobierno que el de Madriz, en Nicaragua.
   3º Que en Nicaragua lo que hay es guerra civil.
  4º Que la Revolución es tan fuerte como la facción de Madriz.

         Para que tenga una idea de la opinión unánime de la prensa le incluyo otros recortes, en particular llama la atención que ahora todo el mundo declara que estamos más fuertes que Madriz; y hace tres días nadie daba un pepino por nuestra causa.

         Además de la nota de Mr. Taft, del discurso, quiero decir, lo que ha hecho que la rueda diese esa vuelta completa en nuestro favor, es la torpeza de Corea y Altschul, que han mandado de N.O. la expedición de “El Venus”.

         Eso ha sido y será casi igual al fusilamiento de Cannon y Groce.
         
              Madriz ha violado la ley de neutralidad americana y aquí no se juega con las leyes federales. Hoy he presentado al Thorney General una acusación contra los representantes de Madriz que violaron la ley federal, y Corea y Altschul andan en apuros, y si de ellos dependiera El Venus habría regresado ya a N. Orleans.

         No hay duda, y estoy yo notificado que ese será el motivo o pretexto para decididamente apoyar este Gobierno nuestra causa.

         Madriz nunca ha sido aquí aceptado, pero hoy lo distinguen a Madriz de Zelaya.

Y ya está resuelto que sólo se espera un pretexto que sea aceptado por la opinión pública como el atentado escandaloso de “El Venus”, para tomar este Gobierno la causa en sus manos.

También aquí creen que la Revolución es más que suficiente para darle una derrota a las fuerzas de Madriz que están en la vecindad de Bluefields, las cuales lo esperaban todo de “El Venus”.

El Gobierno americano espera que se tenga un tiempo para tomar decididamente nuestra causa y concluir la guerra. Pero, repito: es muy probable y hoy se me dio a entender en el Departamento de Estado que basta que el Venus viole la ley federal; se le tome infraganti, para que la cosa se decida de nuestro lado.

Habrá siempre en todo caso, una especie de intervención más o menos directa, lo suficiente para garantizar el orden y el establecimiento de un buen gobierno.

Tal es la situación; y no crea Ud. que esta vez sea solo para darnos aliento y valor que se dicen esas cosas.

Usted sabe que sin la intervención Mejicana a favor de Zelaya y Madriz, este Gobierno habría reconocido el de la Revolución después de El Recreo --- y que aquellos fueron imprevistos sucesos.

Hoy no se repetirán; y Méjico no tiene papel ninguno que representar.

El folleto de Zelaya reveló muchas cosas y sobre todo comprobó la intervención mejicana.

Eso también ha contribuido hacer que la opinión pública haya cambiado a favor, de pronto.

Seguramente el factor secreto es que Roosvelt, apoya la política de Mr. Taft y Knox, y ha robustecido completamente a este Gobierno, que es combatido por razón de los sucesos de Nicaragua por una facción del partido republicano.

La actitud de Rooslvet, todo lo arregla y consolida.

Creo, pues, firmemente que esto acabará pronto. Y esto, como Uds. deben estar también, con un cansancio inaudito, y ansias de reunirme con mi familia que tanto trabajo ha pasado. Mi esposa quizás ya no restablecerá.

Dios tarda pero no olvida, y entiendo que ya se mostrará a nosotros.

Alguien me escribió de N. York, que yo ya no soy grato en Bluefields. Contesté que no se trata de ser grato a nadie, si no de hacer su deber cada cual y ser útil donde puede serlo, puesto que todos luchamos por un mínimo ideal; por obtener de nuevo todo lo que hemos perdido.

Saludes al General Estrada y créame su afmo. amigo

                                      Salvador Castrillo

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                    EDGAR A. BENNET                                        
                             Proprietor                                                                                    6, Mayo-  1910


Señor Gral. Don Juan F. Estrada
                      Bluefields

Mi estimado amigo:

Como le escribo largamente a nuestro a nuestro buen amigo Díaz sobre la situación favorable a la Revolución que de todo lado se anuncia, me abstengo de hablarle largamente, pues entiendo que haberle explicado mi sentir a Díaz es explicarlo a Ud.

Le incluyo ese recorte de hoy: es de la prensa asociada: es decir que todos los importantes periódicos ________ como lo publican.

Ayer recibí contestación oficial del Ministro de Justicia en que en mi sentir se me reconoce una vez más y categóricamente mi calidad de diplomático y el carácter de Gobierno extranjero, al de Ud. –

Iba a publicar esa nota por creerla demostrativa de nuestra posición actual cerca de ete Gobierno, que, en mi sentir ha reconocido ya el Gobierno de Bluefields, puesto que en derecho internacional no se reconcen los gobiernos: se tiene relaciones oficiales con ellos.

Hay que tener presente, para mayor entenderla, que un particular bien puede, por la ley americana denunciar ante el Ministro de Justicia ó Atorney General, toda violación de la ley federal.

Al pasar mis gestiones al Departamento de Estado, el Ministro de Justicia me dice: “a un particular puedo escuchar; a un representante diplomático sólo el Ministro de Estado.”

Sin embargo, como Vivas se permitió hacer críticas, y pudo pensar que tan solo una satisfacción personal buscaba yo, me abstuve de publicar ese documento, revisándolo, con pena, a última hora.

Creo, pues, firmemente, y tengo razones poderosas para creer que el término de la guerra está muy próximo, y que el Gobierno revolucionario triunfará; si no está ya de triunfo.

Ahora bien: creo concluido mi papel.

No habría cosa que me apartara del puesto de lucha que me tocó, se creyera aún dudosa la Revolución ---y aunque sacrificara cada día mi bienestar y aun mi dignidad.

Pareciera que en este momento: por decirlo así, reconocidos, y de nuevo con con toda la simpatía del pueblo americano, y el derecho de nuestro lado, fácil es conseguir un empréstito en favorables condiciones.

Yo no me creo autorizado para gestionar éso, y tengo repugnacia a estar en esa clase de asuntos.

Si en aquellos en que he intervenido, puedo ser objeto de crítica o de burla, por personas que creen que en la apariencia hermosa del sujeto está el mérito, ---personas no de aquí donde la lucha es toda de decencia y de rectitud, como había yo de soportar de nadie una murmuración que afectara mi honor?

Por estas razones, sólo deseo, y llegadas las cosas al punto de favorable solución, que se me den, por Ud. y al recibo de ésta, los medios de conducirme a otra parte, bien sea a esa si por acaso pudiera ser conveniente, aunque no lo creo, lo cual es mi intento irrevocable---, de un modo o de otro.
En son de súplica le digo: que dado el servicio, o el intento de servir bien que me ha animado, es justo que se me den los medios de salir honorablemente de aquí.

Dígole también que con Don Pedro perfectamente me he llevado y que ha sido correctísimo conmigo.

         Saludo muy cordialmente a Ud. y mi compadre Díaz y soy su afmo. S.S. y amigo.

                                                           (f.) Salvador Castrillo


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                            EDGAR A. BENNET                                                                     Proprietor                                                                                          7 Mayo 1910


Sr. Don Adolfo Díaz
                Bluefields

Mi estimado amigo:

         Habría dispuesto no mandarle la carta incluida par el General Estrada; pero pensándolo más, se las envío—Ud. resolverá acerca de ella.

         Hoy me expliqué más con Don Pedro, después de un rifirafe con Adolfo, que es su director absoluto: él y Pío.

         Le dije yo a Don Pedro que la intervención vendrá, es casi seguro, es seguro, pero en ésta forma me parece:

         Reconocerán aquí al Gobierno de la Revolución y el Ministro Americano que se acredite cerca de ese Gobierno será el consejero principal y amo director; y en esa forma, que es lo más práctica, siempre la he pedido yo.

         No se resuelven aquí ni hacerla directa, y me parece que esa será la solución, una vez hallado el pretexto legal contra Madriz, que será la toma del Venus en infraganti violación de la ley de neutralidad que es ley federal, o un triunfo militar de gran importancia.

         Ahora bien, y esto sí ruégole tenerlo bajo toda reserva, Don Pedro, no quiere que haya un instante reconocimiento del Gobierno revolucionario. Es la influencia directa de Adolfo y Pío, que son tan exigentes.

         Pío desde un principio decía: “Es Pedro Joaquín quien debe venir a Washington, primero, por su buena apariencia, y segundo y sobre todo, porque se pondría en manos de él.  A mi me quiso manejar o dar consejos, directos o por medio de Livingston, y me ofendió muchísimo, pues lo considero muy ignorante, y lo demás.

         Supongo que en esa repugnancia y oposición al reconocimiento del Gobierno de Bluefields hay mayor sentimiento contra el personal de allá que contra mí, a quien les parece que ya me ven de Ministro.

         Yo le digo a Usted que otra intervención directa es ilusoria. Este Gobierno creería ofender a toda la América Latina, que está unido en un solo sentimiento en contra de la injerencia directa de los EE.UU. y se considerarían todas amenazadas, las Repúblicas.

         Puedo hablar, porque tengo amistad, puede decirse íntima con Mr. Dawson que es el que resuelve y maneja todos los asuntos latinos. Este señor hace poco me manifestó que su interés único en esta cuestión era personal para mí, por la grande amistad que me tenía.

         Si pues, a mi me habla con toda amplitud, conocedor también de mi discresión.

         A Mr. Hopkins le manifestó hoy Mr. Dawson, que Madriz estaba perdido ante este Gobierno, y le apegó: “aunque no tuviéramos pruebas, basta para mi la palabra del señor Castrillo, en quien tengo fe.

         Esto se lo digo para instruirlo de la situación, y por si crea, en vista de eso, necesaria o útil aquí mi permanencia. Tengo la confianza plena de los amigos del interior y de los de Panamá y Costa Rica que me cursan documentos e informes valiosos constantemente; pero a Ud no se le ocultará que mi posición ya es un poco difícil, aquí, ó delicada.

         Adolfo ya quería verme de arriba él y yo abajo.- Me dijo: “hazte de dinero personalmente, te lo reconoceremos después.” Habla como uno de los jefes conservadores, pienso así se considera él.

         Don Pedro, entregado, completamente a su influencia y dirección, que considero yo malas, porque Adolfo no se da cuenta bien de las cosas y menos del lugar éste tan difícil, tan resbaloso, hace como le digo, que mi posición sea un poquito falsa

         Hoy dije unas palabras yo, a causa de que Adolfo se permitió interrogarme y comenzó censurarme, y dudar de lo que yo afirmaba, poniendo también en duda mi conducta, mi rectitud.---- Yo le dije: que no le consentía ni lecciones, ni observaciones y menos ofenderme: que yo no trabajaba por serle grato a nadie, ni tras un fin interesado, y que si la menor cosa que se repitiera quién sabe qué haría, que en todo caso, en cuanto la afrentta (sic) pasara o esto concluyera, vería si a mi se me volvía mezclar en la política.

         Don Pedro también se ofuscó; y me dijo: “me iré a New York.” –Yo le contesté: “No me refiero a Ud, y no es más útil que yo, aquí, dadas las cosas como están.”

         Nos explicamos, y se acabó. Yo he querido que comprendan que en esta ciudad se me considera, y que yo no trabajo por interés personal, y sobre todo que soy de otra clase de hombre muy distinta de lo que se venden, y a quienes se puede halar de cualquier modo.

         Le ruego guardar ésta para Ud. Algo de lo que le he dicho en la intimidad, lo ha repetido Ud, y sin duda ha contribuido a hacer, como dije antes, un poquito falsa mi posición. Sin embargo, Don Pedro de donde volverá cambiado es de New York.  Ya ha ido rectificando, y estoy seguro que cuando me conozca más será otra cosa. El me dijo que no le anunció que yo era muy susceptible.--- Vea, no hay tal, si se me habla como yo hablo a las personas: con delicadeza y corrección, se hace de mi lo que se quiera.

         Se hace larga esta carta que pensé fuera un simple papelito.

         Respecto de El Venus, no le hablo más porque en mi anterior me ocupé extensamente.

                     Suyo afmo.
                                            Salvador Castrillo
    
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                           EDGAR A. BENNET                                                                     Proprietor                                                          
                                        14 Junio 1910
                                                  

Mi estimado amigo y compadre:
              
         La carta que le incluyo para el General Estrada ampliará ésta.
        
         Pío Bolaños por la prensa, ya habría entregado el consulado a Madriz. Consulado, que por gestiones mías aquí ha conservado. Me dirigí a él, y con las buenas noticias de allá, se que como antes estaba.

         Don Pedro dando reportajes que se lo hace Adolfo Vivas –algunos insensatos--. Considere que afirma con el primero, dado al Herald, que Zelaya, mediante confiscación de sus bienes, está ayudando, ó prestando dinero a Madriz, después, refiriéndose al “Venus” dice que nosotros enviamos un buque armado, no “el Ulrtein, como los Madricistas creían, sino el “Hiram”.  Cuando aquí, justamente, había acusación contra nosotros por el “Ulrtein” y yo demostraba la falsedad de la denuncia, y cuando me esforzaba a probar que Zelaya, con fines intencionados en  favor de Irías, estaba ayudando.

         Luego, antier, Don Pedro publicó que él era el representante único del Partido Conservador que dirigía la Revolución, y si no mediaba el Gobierno americano, se apartarían, cosa parecida, insensateces de Adolfo.

         Después, sé, que andaba circulando en Nueva York proposiciones sobre empréstito, indecorosos, que nos hacen daño y que nos acarrean desprestigio.

         Supongo que Pío, ó gente con ellos se entienden, son los que en Wall Street, han lanzado esas propuestas.

         Si algo se publica, aunque rompa por donde se quiera, yo protestaré.

         Weil por medio de Olivier me envió cien pesos.

         A Belanger le mandé un giro para ser colectado, pues no adelantan nada.
         Usted comprende que ahora es la situación crítica. Aquí está la cuestión, aquí el problema --- y se necesitan fondos para cables y para otras cosas.

         Mr. Lenador, el abogado más distinguido que me fué de preciso auxiliarme en lo de “El Venus” me cobra 250, dollar.
         Ud. comprende que no pude pagarle, y no quiero verlo, cuando más útil me sería.

         Yo trabajo para el bien general; y con Ud. estoy en cuerpo y alma. Debe darme lo menos de ser útil a los que de buena fe desean el bien del país y trabajar y se sacrifican por él.
         Mr. Elaneey estuvo aquí. No es amigo de la Revolución, pero personal suyo y mío lo es, y mucho de “El Cabo”.

         Esto puede ser grave, pues ahora si, ya tendrán puerto en el Atlántico, de fácil acceso, y además, aunque sin importancia quizás ese puerto, siempre aparece _______ fuerte, cuando en realidad, por está.

         Con los acontecimientos se suceden cada día, y ahora la cosa es de proceder con energía y de obrar, es de escribir, término ésta. Voy al Departamento de Estado a conferenciar con Mr. Dawson acerca de la situación. Quedó él de resolverme hoy algo positivo.

         Además, ese Venus me tiene a mi mortificado, aunque ha sido el motivo para que el Gobierno Americano, de pronto abrazara nuestra causa y asumiera la actitud que Ud. sabe.

         A Corea lo tomé infraganti, y los cables que él dirigió a Madriz sobre el Venus, son la prueba plena del delito cometido.
         En Nueva York aquellos señores publicando cosas que a mi no me parecen conducentes; pues ellos llaman eso trabajar por la causa.

         Salúdole cordialmente, y mande a su afmo.

                                             Salvador Castrillo
        
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                            THE NEW VARNUM
                          Washington D.C.
         
                    EDGAR A. BENNET                                        
                            Proprietor                                                                                                     14 Junio 1910



Sr. General Don Juan J. Estrada
                                   Bluefields.--

Mi estimado amigo:

         Hemos llegado entiendo yo, a una época muy interesante de nuestras relaciones con este Gobierno.

         He recibido insinuaciones acerca de ciertos trabajos que debo entablar con oficiales del Poder Legislativo, conducentes a la acción que este país tomará con el arreglo y pacificación de Nicaragua.

         Usted comprende bien que si yo no viera favorable la actitud y la decisión ya fija, en determinado sentido, no entraría en ese pensamiento, pues le he temido siempre a la injerencia directa del gobierno americano.

         Es por estar cierto y en el fondo de estas cosas, por lo que envié ayer cable a Adolfo Díaz en que le digo:

         “Sin duda accionará. Esfuérzome.”

         También, porque sé el pensar de aquí, con ceteza e intimidad, le he dirigido a Ud. dos cables en que recomiendo con urgencia el avance al interior.

          La Revolución está allí viva. Hoy atacan San Juan del Sur. La anarquía reina allí. Hay que marchar hacia Managua se les es posible a Uds.

         Hoy trataré de enviarle un cable en que le ofrezco un torpedo. Alguien de lo más entendido de aquí lo manejará, Lob (sic) cuesta 3,000 / tres mil dólares.

         Ustedes los pueden conseguir allá. Yo ya no me atrevo si tratar nada de empréstito en New York, aunque ahora hay facilidad, porque Don Pedro asumió la representación general allí del Partido Conservador, etc., y él, Pío y Adolfo Vivas, constituyen una especie de Gobierno de la Revolución.

         Sin embargo puede aquí conseguirse ese dinero.

         Es todo lo que necesitamos para poner fuera de combate “El Venus”.

         Necesito si fondos para los cables y para tantas cosas que deben hacerse aquí.

         Al recibo de ésta mándeme concertar instrucciones, y autorización para lo que haya que hacer.

         Entiendo que la marcha de frente de nuestras fuerzas facilitará la acción americana y no debemos dejar que Madriz recupere un poco lo perdido.

         Hoy se anuncia la toma...


Nota: carta inconclusa.

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                            EDGAR A. BENNET                                   Proprietor     
                                                                            
                                             13 Julio
Sr. Don Adolfo Díaz
               Bluefields.—

Mi estimado amigo:

         Le incluyo unos recortes que le darán una idea exacta de la situación.

         Ese incidente de la nota del Kaiser o reconocimiento de Madriz yo lo suscité y ha sido importantísimo, ha consolidad la política de los Estados Unidos; ha cayado toda oposición aquí, ha puesto a Mr. Knox muy alto, pues desde el instante en que la Europa quiere tomar parte ya los Estados Unidos son unos y se acabaron las divisiones.

    El periódico en que apareció la famosa carta me llegó por contener un decreto de Montenegro, el cual no tiene importancia, lo que si la tenía y mucha es la carta del Kaiser y el ofrecimiento de la Isla.

         Hoy Mr. Dawson me dijo que lo tuviera al tanto de los movimientos de  El Venus; que no se le permitiría nada más de hostilidad, y que de New Orleans no se permitirá salir nada que sirva para ayudar a Madriz y me encargó diga ha Jaysman que vigile y me informe de todo, para impedir y coartar.

         La cuestión aquí ya es punto de honor.

        Le llamaré la atención a que en el recorte principal que le incluyo se dice que, tan pronto regrese de una excursión Mr. Taft tomará medidas que solo unen la cuestión nicaragüense satisfactoriamente.

         Le diré que con el intento, es cierto pero no dará pasos directos solo que se convengan de que la Revolución no es capaz de solucionar por sí sola la cuestión.

         Están esperando el avance de Mena y creen que indudablemente, y con poco esfuerzo pueden triunfar Uds. de Madriz que está impotente.
         
         Enrique Palazio pasó por Nueva York, y me informó, lo mismo que Caldera, que todo es anarquía y zanganada en el interior y que no hay ejército que oponer a nuestras fuerzas; que Managua, y aun gran parte de León, esperan la llegada de nuestro ejército como para libertarlos.

         Tenga la bondad Ud. de comunicarme su pensar, y de de darme todo informe.

         Además el General Estrada ha de darme instrucciones.