miércoles, 15 de enero de 2014

“EL MONUMENTO A DARÍO: LA MAQUETA DESCONOCIDA Y EL RETORNO DEL DOCUMENTAL DE 1933”. Por Eduardo Pérez-Valle hijo

“EL MONUMENTO A DARÍO: LA MAQUETA DESCONOCIDA Y EL RETORNO DEL DOCUMENTAL  “REVISTA CINEMATOGRÁFICA DE NICARAGUA, 1933” *

Por: Eduardo Pérez-Valle hijo

Plumilla de Eduardo Pérez-Valle
 Cuarenta y nueve años de vida fugaz, constituyen la inagotable cantera sobre la cual, nuestro muy peculiar vate, de propia mano esculpió su monumento incorpóreo, universal, eterno, a golpe de prosas, rimas, métrica, cadencia, de palabra viva. Los nicaragüenses pretenden conocerlo y heredarlo. El otro monumento que lo evoca es, el físico, hecho de marmor lumensis o Mármol de Carrara,  costeado por suscripción popular, inaugurado en 1933 en el parque de su nombre, al cabo de diecisiete años de exasperadas controversias públicas. 

Frente a una fotografía poco divulgada, donde aparece la maqueta original del Monumento a Rubén Darío, recordamos lo que motivó escribir el artículo publicado en la Prensa Literaria de 28 de marzo de 1998. Fueron expuestos los datos generales relacionados a la filmación hecha durante la inauguración del monumento dedicado a Darío. Fue publicado con el título: “El Monumento a Darío en su inauguración, hace 64 años”. Ahora, el Monumento tiene 80 años de existir en el mismo sitio, pero en otro entorno, siempre enrejado, cada vez más disminuido. Nuestra intención básica fue crear interés por recobrar en Guatemala una copia del documental en mil pies de nitrato de celulosa, filmado el día en que fue inaugurado el Monumento.


Las circunstancias de esa filmación ocurrieron poco después de otros episodios de nuestra convulsionada historia. La perniciosa ocupación de Nicaragua por tropas interventoras norteamericanas, de 1912 a 1933, el terremoto fatal acontecido en Managua, a las 10 y 23 minutos de la mañana del martes 31 de Marzo de 1931; la guerrilla antimperialista del general Augusto C. Sandino que llegó al trágico final con el asesinato del héroe, en 1934, constituyen entre otros, tres de los principales hechos asociados a la forzosa postergación de la erección del primero y principal monumento nacional consagrado a Rubén Darío, que fue filmado y, quedó ubicado entonces, dentro de un contexto urbano, otrora espacio público de relevancia social. 

El monumento fue inaugurado el domingo 24 de septiembre de 1933, en el parque de su nombre. Cierta información publicada en un diario local, con fecha 12 de septiembre de 1933, nos dispuso trece años atrás, a la búsqueda de los mil pies de película en nitrato de celulosa, obsequiados al pueblo de Nicaragua por el dictador guatemalteco Jorge Ubico como homenaje de Guatemala al pueblo de Nicaragua en la representación del Presidente de la República, doctor Juan Bautista Sacasa. Con ese material fue filmado el documental de aquel trascendental acto y de otros sitios de Managua en 1933. Don Adán Díaz también elaboró 3 mil fotografías del Monumento por encargo del Comité Darío, las que fueron repartidas el día de la inauguración.

En octubre de 1997 llegué al estudio fotográfico de la familia Díaz, en las inmediaciones del reparto El Carmen, donde una de las hijas del recordado empresario de la fotografía documental y  artística, don Adán Díaz Fonseca., me comunicó que el original de la película por la cual yo preguntaba, fue robado del archivo familiar durante los sucesos trágicos acontecidos durante el terremoto que destruyó la ciudad de Managua, en 1972.  Durante la década de los años treinta, el Estudio Fotográfico A. Díaz e Hijas tuvo nueva Galería en la Calle Suramérica, No. 233, a media cuadra del diario La Noticia.

Después de esa infortunada noticia, orientamos nuestra búsqueda hacia Guatemala, en donde probablemente alguien conocería algo sobre el referido documental. Nuestro siguiente paso fue contactar algún funcionario de la Cinemateca Universitaria Enrique Torres del Centro Cultural de la Universidad de San Carlos.

Tomé el teléfono y por conducto de  la Secretaria del Director explicamos los motivos de nuestra comunicación, ella prometió trasladar el asunto. Cumplió. Nuestra primera satisfacción la obtuvimos al escuchar de propia voz del Profesor en Historia y Ciencias Sociales de la Universidad de San Carlos y Director de la Cinemateca Universitaria, don Genaro Cotom Sum (Quetzaltenango, 1946), experto en restauración cinematográfica de fílmicos y nitratos de celulosa por la Filmoteca de la Universidad Autónoma de México, además, cofundador de la Asociación Latinoamericana de Técnicos en Curación Cinematográfica,  la promesa de buscar el documental de 1933. ¿Quién mejor que ese destacado intelectual, profesor de historia, con vasta experiencia en restauración,  para entender nuestra apremiante necesidad? Con la ayuda incondicional de él, y después, de otros dos valiosos cooperantes, sobre quienes adelante nos ocuparemos de relatar los pormenores de su participación--- obtuvimos resultados definitivos. El profesor Cotom dispuso de inmediato revisar el inventario resguardado en los cuartos fríos donde se conserva el principal acervo fílmico de Guatemala.

En efecto, la Cinemateca Universitaria conservaba la copia del documental. Escuchamos la feliz noticia en la propia voz del profesor Cotom Sum: “personalmente he buscado su encargo, le tengo excelentes noticias: ¡El documental está en nuestros archivos!

Bajo el registro 410 y 452 habíamos localizado la “Revista Cinematográfica de Nicaragua, del año 1933”. A partir de ese momento estábamos ante otra situación, esperar el informe sobre el estado de conservación de la cinta, y los requisitos para obtener una copia de seguridad del documental, no obstante, el trámite sólo podía efectuarse entre universidades, de cada país, sin fines de lucro, ó de alguna institución cultural gubernamental de Nicaragua ante las autoridades de la Universidad de San Carlos. Nuestro interés fue explícito, necesitábamos una reproducción con fines de conservación.

Con la explicación sobre los requisitos técnicos, conocimos alguna información preliminar del documental. Ambos rollos de película duran cerca de veinte minutos. Las tomas fueron hechas entre el 24 de septiembre hasta el 20 de octubre de 1933. No tiene sonido magnético, o sea, banda sonora. Don Adán Díaz F. tuvo a cargo la toma de imágenes y al concluir el trabajo, viajó a Guatemala para poner leyendas en el documental.

La contraparte guatemalteca en el apoyo técnico de la filmación estuvo a cargo del general nicaragüense Heberto Correa, quien vino a nuestro país en compañía del doctor José R. Castro, periodista y publicista hondureño; ellos trajeron los mil pies de película obsequiados por Ubico. El 30 de septiembre de 1933 ambos visitantes retornaron a Guatemala a bordo del mismo avión. Mientras llegaba la fecha del acto central,  el General Correa hizo exhibir en el Parque Darío varias películas que trajo de Guatemala, sobre “aspectos de la vida de esa hermana República filmados en 1933.

Sorprende saber que, en 80 años de existencia, la película tuvo escaso público, debido a tres únicas presentaciones, la primera en Guatemala,  1934, en presencia del caudillo Ubico, el General Roderico Anzuelo, el mismo personaje ubiquista que diez años después, en Octubre de 1944, recibió el encargo de organizar una terna de títeres con la intención de sustituir y mediatizar el derrocamiento inevitable de Ubico; los otros tres espectadores del documental fueron, el Ministro de Gobernación, el Director General de la Policía, y el nicaragüense  Díaz Fonseca.

Las Musas Darianas: Toña María Raskosky  al centro del Monumento con el gorro frigio y con la bandera nacional en la diestra.  La primera a la izquierda de la bandera, Amanda Fuentes representaba Managua, Rosa Tellería, Masaya, Chabela Castrillo, Carazo; María Augusta Peñalba, Estelí; Matilde Bonilla, Granada; Marina Bonilla, Matagalpa; Esperanza Araquistain, León; Nena Vizcaíno, Zelaya; Carmencita Valle Rivas, Hebé Caldera, Jinotega; Isabel Maltez Huezo, Chontales; Adelia Lacayo, Nueva Segovia.

En Nicaragua ocurrió lo mismo, en diciembre del 33 fue proyectado en privado, y la tercera y última vez ocurrió el 6 de febrero de 1964, donde por fin tuvo acceso la población en general.  El Teatro Margot lo presentó durante cuatro días consecutivos. ¡Increíble! Presentado al público treinta y un años después de la filmación. ¿Qué vieron los que lograron entrar al cine? Las imágenes de notables personajes de nuestra historia nacional. El acto de inauguración del Monumento a Darío, las musas de las festividades darianas. El presidente Juan Bautista Sacasa, y el doctor Rodolfo Espinosa R., el poeta modernista y amigo de Darío, Manuel Maldonado; el doctor Luis H. Debayle; el doctor Diego Manuel Sequeira, el maestro Luis Abraham Delgadillo, dirigiendo a los ochenta músicos que interpretaron la “Marcha Triunfal” obra del mismo Delgadillo,  cuya partitura nadie supo darnos. El doctor Modesto Armijo, el doctor Manuel Cordero y Reyes; aparece el maestro de primeras letras de Rubén Darío, el doctor Luis Felipe Ibarra acompañado del Presbítero Luis A. Almendárez, junto a ellos aparecen las señoritas Margot Espinosa y Celina Casco quienes tomaron parte en el homenaje de la Asociación “La Salle” a Darío.

Fotografía: El profesor Luis Felipe Ibarra y el Presbítero Luis Almendárez, les acompañan las señoritas Margot Espinosa y Celina Casco

La filmación abarcó cuatro días consecutivos. En los mil pies de película fueron grabados varios acontecimientos ocurridos en octubre de 1933, don Adán Díaz viajó a la ciudad de León para filmar la Estatua de San Juan Bautista de La Salle rodeada por la Directiva de la Asociación “La Salle”, que organizó una velada en honor a Rubén Darío.

En la cinta de nitrato de celulosa están las imágenes del recordado Monseñor Antonio Lezcano y Ortega, cuando participa en el acto de traslación de los restos mortales del General José Dolores Estrada a la cripta de la Catedral. Aparece el avión que sobrevoló el Monumento el día de la inauguración y dejó caer ochocientos pequeños ramos de claveles guatemaltecos sobre el monumento a Darío.1

Don Adán Díaz filmó el Cristo de Plata que Darío tuvo entre sus manos al morir, obsequiado por el poeta mexicano Amado Nervo, asimismo, el espadín diplomático con que Darío se presentó al Rey de España como representante de Nicaragua. Los dos objetos fueron presentados por la señorita Esperanza Araquistain, una de las trece musas, la que representó al departamento de León.

No fue hasta llegado el 6 de diciembre de 1933, que el material fílmico fue revelado en Ciudad Guatemala, parece ser que al acto de presentación público fue invitado el poeta Santiago Argüello, nuestro embajador en aquel país, a quien se le pidió hacer la presentación.

Un extenso reportaje aparecido en el diario La Prensa, describió el protocolo y la decoración que rodeó el Monumento: “Millares de personas asistieron el domingo en la mañana al Parque Darío y sus alrededores al presenciar la inauguración del Monumento a Rubén Darío señalada para las nueve de ese día.

La apertura de la ceremonia empezó con el disparo de un mortero fabricado por el pirotécnico Virgilio Estrada. Al estallar salió un paracaídas con el Pabellón Nacional y cinco mil papeletas con otra leyenda: “El Comité Darío entrega en esta fecha gloriosa al pueblo de Managua y a la República, el mármol recordatorio del Poeta Rubén Darío”. El público aplaudió cuando estalló el mortero.

El velo que cubría la estatua

Cubría la estatua del Poeta un velo de lino azul del que pendían 13 cintas blancas que portaban las señoritas que representaban  a los 13 departamentos. Otras dos cintas pendían destinadas, una para el Sr. Presidente Sacasa, y  la otra para el Presidente del Distrito Nacional don Rafael Villavicencio. En las callecitas del sitio de paseo se habían colocado silletas para los invitados especialmente a la inauguración tanto por el Comité, como por el Distrito Nacional.

El Monumento aparecía envuelto en bandas celestes que ondeaban al viento y caían como cortinaje hasta la fuente y pendientes de estas bandas de seda al parecer se veían listones del mismo color que a la hora convenida serían tiradas para descubrir la a. El Parque adornado con todos los detalles para presentarlo como en un día de gala aparecía lleno de flores y de sartas de flores naturales por todas partes.

El árbol del Centenario que por sí solo es una belleza del Parque, tenía un regio cinturón de dalias y de rosas, y por donde quiera las bombillas eléctricas de colores ponían la declaración del buen gusto y de la alegría de la mañana llena de júbilo y de gratas emociones líricas.”

La misma crónica, detalla que en el acto participaron el Arzobispo de Managua con los miembros del Clero Metropolitano, los Magistrados de la Corte Suprema, los señores Ministros de Guatemala, Dr. Manuel Morales Mollinedo, el Encargado de Negocios de los Estados Unidos, Mr. Danields y el Secretario de la Legación  Mr. Crain; el Encargado de Negocios de su Majestad Británica Mr. Leach; el Encargado de Negocios de Italia, Dr. Campari,  y los miembros  del cuerpo consular acreditado en Managua.

En esa época los periodistas nicaragüenses estaban organizados en “La Liga de Periodistas”, el Presidente de la misma era el doctor Salvador Buitrago, a quien le correspondió asistir al acto, en representación del diario “Eco Nacional”, de León.

“Cuando los clarines anunciaron el arribo del Dr. Sacasa, la Banda de la Guardia Nacional ejecutó el Himno Nacional que la enorme concurrencia la escuchó de pies y los militares con la mano sobre la visera.  El regimiento de la Guardia colocado a la entrada del Parque, presentó las armas, y el señor Presidente entró repartiendo sonrisas y saludos.”

El acto contó con el magistral aporte musical del maestro Luis Abraham Delgadillo, quien dirigió la Orquesta de 60 músicos experimentados que ejecutaron la pieza  inédita titulada: “La Marcha Triunfal”. Infortunadamente, de esa obra nunca se volvió a tener noticias, nadie conoce sobre el fin que tuvo esa partitura. 

Panorámica del Parque Darío, 1934

EL ACTO DEL DESCUBRIMIENTO

Seguidamente el Dr. Sacasa y el señor Villavicencio subieron al pedestal, tomaron las cintas y descorrieron el velo. El público aplaudía y aplaudía entusiasmado. La banda ejecutó diana y fue disparada una salva de cañonazos. Varias palomas blancas fueron echadas al vuelo desde el pedestal.

CONSAGRADOS ORADORES  PARTICIPARON EN EL ACTO

La filmación permite –por primera vez y única--  presenciar a personajes ilustres que disertaron esa tarde ante el público. Multitud que tuvo el privilegio de oír el mensaje culto del doctor Manuel Maldonado , la crónica detalla: “…fue saludado por la multitud con hurras atronadores. Habló con la gallardía y entonación con que deleita a los oyentes. Analizó la obra literaria de Rubén Darío y trajo al recuerdo los más interesantes aspectos de su vida por la América y Europa. Su discurso fue una nueva revelación de su talento de orador y de sus conocimientos de la vida literaria de Rubén.”

A continuación, habló el Dr. Rodolfo Espinosa R.: “…otro de los oradores preferidos por nuestros públicos. La concurrencia diseminada por los alrededores del Parque, Club Managua y dentro del mismo Parque lo saludó con una tempestad de aplausos cuando apareció en la Tribuna. Dio paso a un discurso lleno de imágenes floridas y oportunas y con frecuencia su voz se apagaba entre el estruendo de los aplausos."

Prosiguió el Dr. Luis H. Debayle, (“El Sabio Debayle”) a nombre de la Academia Correspondiente de la Lengua.   “…fue un estudio a conciencia de la obra de Darío, escrito, naturalmente, en estilo académico, sobrio, pero lleno de técnica y erudición.

Una ligera llovizna que se insinuó parecía que iba a obligar al Dr. Debayle a dejar la Tribuna  a dejar la Tribuna, pero dichosamente la llovizna terminó y la nube que ocultó por un instante el azul del cielo desapareció para dejar a la vista la intensidad del azul cobalto de la mañana casi primaveral.
El Br. Otto Lamm Jarquín habló en nombre de la Federación Universitaria Nicaragüense.

EL REPRESENTANTE DE JOCOTE DULCE

La crónica del diario La Noticia, destacó el siguiente hecho: “Hubo después un incidente que no dejó de ser en su sencillez, simpático. Un hombrecito campesino, de camiseta rayada de azul, salió a la plataforma del monumento con un ramo de flores las cuales colocó ahí, como ofrenda, dijo de la Comarca de Jocote Dulce. Dijo también una “poesía” hecha de él, para Rubén Darío.”

LAS ESCUELAS DE LA CIUDAD Y LA ENTREGA DE LA BANDERA

“Asistieron al acto las escuelas de la ciudad, y entre los números del programa figuró el de la entrega a la escuela Rubén Darío que dirige el Pbro. Marco A. García. La Señorita Raskosky fue quien hizo la entrega del emblema de la Patria.

En este acto, uno de los más emocionantes de la ceremonia, pronunció una ligera alocución doña Justina Huezo de Espinoza, habiéndole contestado el Pbro. García.”

LOS CLAVELES DE GUATEMALA POR AVIÓN

“Entre dos y tres de la tarde se oyó en el cielo de Managua el ruido de la hélice de un avión. Pronto se distinguió el pájaro mecánico por sus colores verde y azul como el quetzal, el ave simbólica de la Libertad, era el avión de Guatemala que había sido esperado desde en las horas de la mañana y no pudo salir de la capital de aquella hermosa república a causa del pésimo tiempo.

Venciendo por fin las dificultades del mal tiempo el avión había podido desafiar los peligros y llegaba a Managua con una carga de claveles para regalarlos desde el aire sobre el Monumento.

Pronto se vio caer una lluvia de las perfumadas y vistosas flores por la playa del Lago y  dentro del Parque Darío. Formaban ramos con unas cintas de los colores de la bandera de Guatemala en las cuales se leía esta sencilla inscripción: “En el homenaje al Poeta Rubén Darío”.

El avión venía piloteado por los aviadores Morales López y Carson, quienes más tarde fueron agasajados en el Hotel Palace y en la Casa Presidencial.”

Al día siguiente los aviadores pilotearon de regreso a Guatemala.

TRIBUNA LIBRE POR LA TARDE

La multitud llenó desde a las tres de la tarde el Parque Darío para oír los discursos de los oradores. Había Tribuna Libre, y  no fueron pocos los que la aprovecharon. Se pronunciaron alrededor de quince discursos, mereciendo los mejores aplausos el poema que leyó el poeta Primitivo Herrera y el estudio crítico del Dr. Diego Manuel Sequeira.
El acto lírico de la tarde

“El acto lírico de la tarde la abrió el conocido escritor Darío Zúñiga Pallais con un poético discurso, poblado de bellas imágenes en homenaje al desaparecido.

Luego, pronunciaron discurso, el joven Humberto Bonilla Tijerino, Don Benito David Mejicano; don Héctor Rodolfo Flores, a nombre del Consejo Departamental Liberal de Managua; el poeta Rivas Ortiz, a nombre del Consejo Local Liberal y don José León Cajina h.  El poeta dominicano Primitivo Herrera dedicó sus magistrales estrofas a Darío, recordando sus esfuerzos en favor de la redención dominicana cuando gemía bajo la bota yanqui.

Chabelita Maltez Huezo, hábil declamadora, fue muy aplaudida en su recitación “El Parque ya tiene alma” por el exquisito poeta Luis Avilés Ramírez.

El acto se cerró con el magnífico estudio del Dr. Diego Manuel Sequeira sobre Darío, describiendo al través de sus versos la polifásica personalidad de Darío.

Por la noche hubo un magistral concierto de la Banda de la Guardia Nacional.

Por último las escuelas desfilaron al compás de la banda frente al Monumento del Inmortal Darío

TRES VALIOSAS AYUDAS Y EL DOCUMENTAL RECUPERADO

La tricentenaria Universidad de San Carlos nunca dejó de ayudarnos en nuestros obstinados propósitos, esta vez sin sospecharlo me dejé llevar raudo a uno de los esperados encuentros dominicales, donde la amistad entrañable suele juntarse alrededor de pláticas amenas, estimuladas por un corredor espacioso inundado de sabrosos olores llegados desde las cazuelas de nuestros anfitriones, sobrados motivos para levantar una y otra vez, los vasos del brindis y volver a rellenar.

Ahí estaba, fiel concurrente, sentado frente a un parsimonioso interlocutor, de acento extranjero. Al presentarnos y estrechar su mano, escuché decir, soy Alfredo Fernández Grádiz, de Guatemala. ¡Vaya suerte la mía! El Director de Atención Estudiantil Universitaria de la Universidad de San Carlos. Estaba en nuestro país en atención del intercambio académico entre aquella y la Universidad de Ingeniería (UNI); sin embargo, pronto deduje que ése no era un encuentro casual, lo propició Pedro René Brenes Alvarado, creador y  principal promotor de ese grato encuentro cultural, funcionario de la UNI, entonces, homólogo de Fernández Grádiz.

En pocos minutos nuestra primera conversación estuvo centrada en el Documental resguardado en la Cinemateca Universitaria. Le di todos los pormenores, y al caer el telón de la velada, en la última semana de julio 2006, me retiré contento porque percibí la seguridad de tener pronto, noticias positivas. Ante Cotom Sum y Fernández Grádiz no hubo nunca necesidad de insistir, intelectuales e historiadores ambos, siempre dieron respuesta antes de lo esperado. El profesor Fernández Grádiz resultó ser, el biznieto y nieto de dos célebres literatos e historiadores, don León Fernández Bonilla y don Ricardo Fernández Guardia (1867-1950), autor de valiosas obras, entre ellas: Historia de Costa Rica: el descubrimiento y la conquista. Cartilla histórica de Costa Rica (1909), Reseña histórica de Talamanca (1918).

RETORNO AL PAÍS  DEL DOCUMENTAL  “REVISTA CINEMATOGRÁFICA DE NICARAGUA”

Después de aquel encuentro, tuve pocas noticias del apreciado doctor Fernández Grádiz, de quien me han dicho, fue convocado a formar parte del servicio diplomático en el Gobierno del Presidente de Guatemala, Álvaro Colom Caballeros. Pasaron otros dos años, y el día menos esperado, recibí la buena nueva, llegó otra vez por medio del licenciado René Brenes Alvarado, “El doctor Fernández Grádiz regresó a Nicaragua  y trajo una “copia de seguridad” del documental, en formato DVD y en VHS”.-

Supe que algunas partes del documental fueron proyectadas cuando fue conmemorado, hace dos años, otro aniversario de la Universidad Nacional de Ingeniería. Lo importante es, que ese acervo patrimonial de Nicaragua regresó gracias al interés demostrado por las personas y las instituciones antes mencionadas.

Por fin pudimos conocer el contenido de la cinta; apreciar la calidad obtenida de la película original; fue imposible rescatar toda la cinta, hubo soportes que terminaron dañados durante estas siete décadas, de las cuales, la mayoría del tiempo transcurrió  en bodegas no climatizadas. Las cintas en nitrato de celulosa sufren el llamado “síndrome del vinagre”, provocado por la presencia de ácido acético, reacción que las destruye irremediablemente.

Después de 80 años, ahí están las impresiones “en movimiento” del polemizado monumento a Darío, el único documento histórico fílmico de lo acontecido durante la trascendental inauguración del primer monumento al Vate;  monumento que debería ser una de las obras públicas destacadas, no sólo por la historia de su erección, sino, porque amerita y debe insertase en nuevo entorno arquitectónico o espacio público, y estará bien lograda para el tercer milenio, cuando frente a ella pueda recobrarse la tribuna artística y literaria.

En el pasado, frente al Monumento eran presentadas las credenciales del Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país. El embajador colocaba una ofrenda floral ante el Monumento a Rubén,  en señal de respeto y reconocimiento a la Patria, representado en el máximo prócer cultural de Nicaragua.

EL MONUMENTO A DARÍO: HISTORIA DE SU ERECCIÓN

Pocas semanas después del fallecimiento de Rubén, no demoraron en surgir diferentes propuestas con la intención de rendirle homenajes póstumos. La primera, tuvo origen en la moción de don Alcibíades Fuentes hijo, quien sometió al pleno de Regidores de la Alcaldía de Managua, la moción de cambiar el nombre del antiguo Parque Infantil por Parque Darío. En sesión extraordinaria de las tres y  media de la tarde del 27 de marzo de 1916,  fue decidido el cambio con los votos del Alcalde don Constantino Lacayo, Alcibíades Fuentes h., don José Dolores Fonseca, don Emilio Selva, don Alberto Hernández, don Hernán Caciosa y don Francisco Vargas.  Con la resolución municipal quedó resuelto otro deseo vehemente, tener el sitio adecuado para construir el monumento nacional consagrado a Darío, pagado por suscripción popular. 

La declaratoria de la municipalidad dotó de ámbito legal y vigorizó la iniciativa emprendida en pro de colocar un monumento dedicado al poeta dentro del parque de su nombre. Nada de lo previsto a plazo definido sucedió. El Comité conformado a tal propósito, sumó años de aplazamientos. El terremoto del 31 de marzo de 1931, fue otra tragedia, de las más tardías en un período de diez y siete  años. Causó la destrucción del parque, que fue renovado de febrero al 27 de julio del 32. El Distrito Nacional reparó los muros y  aceras. Las reparaciones y mejoras introducidas al parque por causa del terremoto, también fueron en correspondencia al plan de colocar el Monumento. Todo quedó dispuesto cuando finalizó la instalación de 18 mil ladrillos comprados a las empresas ladrilleras de don Fernando Valladares L., y don Lázaro Parodi.

DEBATE SOBRE EL MONUMENTO A RUBÉN DARÍO

Al fin, el 28 de abril de 1932, con dieciséis años a cuestas, el “Comité Pro-Bronce Darío”, tras un accidentado proceso de convocatoria a participar en la elaboración de los anteproyectos para erigirle  al Vate un monumento en el parque de su nombre, se reunió en pleno para examinar dos proyectos, únicos  presentados en ese año, el del arquitecto italiano Ángel Mazzei, representante de la “Casa Ugo Luisi” de Pietrasanta, Italia; y el del italiano Mario Favilli, radicado en Granada, Nicaragua.

 Ing. José Andrés Urtecho

El Comité designó tres notables intelectuales, para un dictamen definitivo de las dos maquetas: los doctores Hildebrando Castellón Sánchez, Joaquín Vijil, y el ingeniero José Andrés Urtecho. Al cabo de unos días, y entre otras opiniones solicitadas, también la Academia de Bellas Artes dio la suya. La Comisión recomendó asumir la responsabilidad “de erigir un monumento a Darío, digno de su genio, de su memoria, del país, y de nuestro esfuerzo.

DR. HILDEBRANDO CASTELLÓN SÁNCHEZ
Finalmente el dictamen indicaba: 



“En caso quenuestras indicaciones no fueran favorablemente acogidas por el Comité  y se quisiese proceder a una solución inmediata  del asunto optando por uno de los proyectos presentados, creemos que la ejecución de la estatua del poeta debe ser hecha, en todo caso, bajo la firma de un escultor dreputación reconocida, y que el Comité deba especificar no sólo todos los detalles del conjunto sino todas las condiciones del arreglo.” 3

Así, con criterio definitivo, Urtecho, Castellón, y Vijil, no sólo descartan la escogencia inmediata de los dos proyectos, sino que, exhortan al Comité a no precipitarse, le piden convoque  a nuevo certamen de corto plazo, dotado de premio en metálico, y retornan a la propuesta de adjudicarlo a un escultor de fama; a tal efecto sugieren que el concurso sea del ámbito internacional. He aquí, íntegro parte del conclusivo de los tres notables, divulgado el 5 de mayo de 1932:

[…] “Haciendo a un lado preocupaciones secundarias, juzgamos como lo más acertado y conveniente:

1º.- Constituir un Subcomité o Comisión que proceda enseguida a elaborar las bases de un Concurso para el Monumento en referencia, bases y gestiones cuya realización se encargará a los representantes diplomáticos o consulares nicaragüenses en ciudades principales como Barcelona, París, Roma, Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile, encareciéndoles la prontitud razonable en el envío de los diseños.

2º.- Destinar hasta un mil córdobas de lo colectado, para premio de tres clases para los proyectos que entren al concurso, en calidad de justas remuneraciones y de estímulos a la actividad e interés de los proyectistas.

3º.- Tener por ya presentados en dicho concurso los proyectos de los señores Mazzei y Favilli, pudiendo ellos hacer las alteraciones que quisiesen, o presentar nuevos proyectos.

4º.- Solicitar para este efecto los buenos oficios del Señor Ministro de Relaciones Exteriores.

El concurso será solo de los pocos meses absolutamente necesarios, y nos dará la oportunidad de comparar y escoger lo mejor, para el poeta, para el país y para el Comité que habrá dado así cumplido lleno a su cometido.”

“UNA IGNORADA MAQUETA DE BOURDELLE: RUBÉN DARÍO Y EL PEGASO CENTAURO”

La recomendación de los tres reconocidos intelectuales fue desatendida por los directivos del Comité, nunca hubo “ejecución de la estatua del poeta hecha, en todo caso, bajo la firma de un escultor de reputación reconocida”.

En el curso de las recriminaciones, un artículo anónimo publicado en el “Diario Moderno” llevó a otros intelectuales y artistas al punto de dar respuesta  en los siguientes términos: “La Academia de Bellas Artes no va a discutir sus propios méritos, ella lanzó una opinión razonada y debe ser combatida con razones. ¿Quién puede ser el árbitro? ¿Acaso el articulista anónimo o su amigo, aquel que viajó desde Florencia a  Washington tan sólo para aprender que  la Academia de Bellas Artes está formada por aficionados?  O quizás los propios Favilli y Mazzei, representantes comerciales de las casas fabricantes”. La carta finaliza: “La Academia de Bellas Artes no ha tenido a la vista en ninguna ocasión el proyecto de Bourdelle; pero el articulista lo aparta y aconseja con toda su autoridad quedar con uno de los últimos. Este pecado no nos mancha. Por último, si éste grupo de aficionados que lee y estudia y en el que figuran elementos que conocen los museos y monumentos de Europa  y los Estados Unidos, con preparación estética para aprovecharse de este conocimiento, se pone en ridículo al dar una opinión solicitada, qué diremos del reportero que no dedica sus actividades más que a la persecución de los escándalos sociales, y que a la hora menos pensada, sin ser solicitado y con un apasionamiento de muy dudoso origen, se atreve a dar opiniones sobre arte? Aquí cabe la conocida frase: Si la Academia censura malo, si un anónimo aplaude, peor”.

Desde que, la intención de erigir un Monumento fue un propósito común de la sociedad nicaragüense, persistió en los sectores involucrados la inveterada costumbre local de otros desacuerdos; la controversia juntó atrasos sucesivos, colmó de años los encendidos debates  y la naturaleza juntó al problema el terremoto catastrófico ocurrido el Martes Santo del 31 de marzo de 1931, que terminó de soterrar el deseo surgido en 1916 de crear el monumento a Darío en alguna parte céntrica de los  40 kilómetros de extensión de la antigua capital. El disocio central provino de la intención honrada de legar un monumento surgido del genio creativo de algún escultor laureado. Tal propósito requería de gestiones allende de las fronteras nacionales, la búsqueda de algo bello y monumental giró la mirada hacia la Europa,  moderna y de eterna raíces en la cultura antigua y clásica. Para la consecución de un logro como el pretendido, la época representaba tardíos contactos transoceánicos, largos viajes en barco, demoradas noticias cablegráficas. Todos los sectores involucrados revisaban y deliberaban sobre gustos, pareceres convicciones íntimas, argüían el comedimiento por lo estético y criterios diversos sobre la estatura de la fama de cuya mano brotaría el homenaje perennizado en el monumento.

Candidato de consagrada fama lo fue el francés Emile Bourdelle. Entre la sociedad nicaragüense, el proyecto de Bourdelle siempre fue referencia breve y de pasada, podría decirse, poco divulgado. 

LEÓN DEBAYLE
                                   De 1926, hay una crónica interesante, quizá sea el único artículo periodístico de un nicaragüense que tuvo el privilegio de entrevistar a Bourdelle, en Francia y en su propio taller. Desde París: Chez Bourdelle /en casa de Bourdelle /es el título que le puso, Leon Debayle, a la breve pero interesante semblanza del afamado escultor en el entorno de trabajo, cuando estaba dedicado al anteproyecto escultórico en homenaje de Rubén Darío. Esbózase con tino el lado humano, el concepto artístico y la sensibilidad estética del que fuera aventajado discípulo de François Auguste René Rodin. Por esta época se pensaba en Bourdelle como la expresión culminante, artista de la nueva escuela opuesta a la rigidez de ideas y a los cánones académicos. Veamos lo que al respecto relata Debayle:

“Es que estoy rodeado de compatriotas en los vastos talleres de Bourdelle. Bourdelle el más grande de los escultores modernos de Francia. Nos encontramos allí reunidos para admirar el proyecto del monumento que Nicaragua espera --- ¡desde cuando! – levantar a la gloria del inconmensurable Rubén Darío. Las vastas salas donde el artista se pasea –tal un cazador en sus dominios—son semejantes a una selva rocallosa. Grandes moles de yeso. Bloques de mármol. Obras comenzadas. Obras truncas. Obras terminadas. Aquí un torso. Allí una pierna. Mas allá una ninfa nos atrae con su magnifica desnudez… Todo dice de la febril inquietud del artista: de su esfuerzo por cristalizar en la piedra las formas fugaces de su loca imaginación. Loca sí. Porque Bourdelle es loco. Así lo han bautizado honrosamente los académicos, los distribuidores de premios en los concursos. Todos igualmente viejos. Todos igualmente imbuidos de una estética arcaica.

Nos pasea por sus vastos talleres, refiriéndonos la historia de sus obras, sus gustos artísticos, sus pasiones estéticas. Y lo que más me asombra es su modestia. Al detenernos delante su maravilloso Herakles –considerado por muchos como su obra maestra – le preguntamos: ¿Cuál es vuestra mejor obra? –No la he hecho aún, responde modestamente.”

Si dividiéramos en espacio de tiempo la frialdad glacial de la controversia en pro del monumento, y cada punto de vista irresoluto ejercido en defensa del proyecto deseado, el asunto empezó con tempranas batallas literarias, desde las carentes de sutilezas hasta la de abundante perífrasis. En nuestra ciudad aldea como solía llamarla Juan García Castillo, viejo periodista y ameno cronista de la vida cotidiana de la vieja Managua, muchos decían lo que de veras pensaban, eran más esclavos de sus palabras que dueños de silencios. Aventaban criterios encendidos, y cuando no encontraban la rotativa periodística para hacerse oír, publicaban la hoja suelta. Así, en el tiempo, Y para las cosas cotidianas de interés común, continúa en el terruño el inveterado antagonismo, con palabras recias salidas de un lado y del otro, a veces hasta impregnadas de pólvora.

León Debayle, por entonces corresponsal en París del periódico La Noticia, expresa clara preferencia por el proyecto de Bourdelle, criterio que podría suponerse influenciado por ese cargo ocasional en París y por la amistad intelectual con Juan Ramón Avilés,  quien, en segunda época fue incorporado como miembro del Comité Pro Bronce. Al final de la referida crónica, el intelectual leonés entrega la siguiente descripción de la obra propuesta, y como quien presagia un hecho futuro, crítica a la sociedad nicaragüense por la posible supresión del anteproyecto de Bourdelle:

Su proyecto del monumento es grandioso. El poeta –envuelto en una amplia túnica, con una lira en la mano— se reclina al pecho de un centauro. La bestia equina tira con su potente brazo las ramas de un próximo laurel para colocarlas sobre su frente. Un rectángulo de ocho columnas cilíndricas, sin capitel, forman el marco de la escultura.

Es algo majestuoso. Algo para ser colocado en la falda de una colina o frente a un lago. Es grandioso. Es bello. Es digno de Rubén Darío. Pero Nicaragua no lo comprenderá. Como tampoco comprendió a su poeta porque este perfumó de armonías una atmósfera demasiado estrecha y consteló de piedras preciosas una tierra donde hay aún tal cual salvaje.4

EL PROYECTO DE BOURDELLE EN LA DESCRIPCIÓN LITERARIA DE MARÍA TERESA MAIORANA

Émile Antoine Bourdelle (Montauban, 30 de octubre de 1861 - Le Vésinet-Yvelines, 1 de octubre de 1929)


Al infortunado desorden de nuestros depósitos de papeles nacionales dizque archivos, sólo  faltó juntarle la resignación personal al no poder encontrar otra fuente primaria con otros datos sobre la propuesta del escultor francés de donde nacieron encendidas polémicas, no obstante, el destino urdió otro tipo de final al llegar a mis manos el libro Estudios, reflexiones, miradas de una comparatista; reunión de importantes ensayos, escritos por María Teresa Maiorana, “que permanecieron dispersos en diferentes publicaciones y nunca llevados al libro”. Lo ignoto desapareció entre los párrafos de las páginas 495 a 498 de la referida obra, tres páginas suficientes para proveer a nuestro faltante, bajo el título “Una ignorada maqueta de Bourdelle: Rubén Darío y el Pegaso Centauro” publicado en La Prensa, de Argentina, el 26 de mayo de 1963.

A la escritora Martha Vanbiesem de Burbridge debemos la existencia de los textos reunidos en la antedicha obra, en ese valioso aporte editorial, ella hace la siguiente valoración de la célebre académica argentina: “…el mito griego le facilitó puentes con los que enlazó a los poetas franceses, sobre todo a Maurice de Guérin, con el modernismo encabezado por el nicaragüense. Para acercar esta investigación a los lectores de habla hispana la tradujo en 1961.” 

De los orígenes y de la formación académica de la autora, proviene la extraordinaria explicación de las circunstancias y características del descubrimiento expuesto bajo el título “Una ignorada maqueta de Bourdelle: Rubén Darío y el Pegaso Centauro”. Este texto poco conocido brinda el concepto poético y escultórico concebido por Bourdelle, las circunstancias y  la trascendencia del artista en la búsqueda del homenaje escultórico al vate, es, la desconocida “maqueta inconclusa”  del discípulo de Auguste Rodin, pionero de la escultura monumental y grande por mérito propio. Ese es acaso, el antecedente cierto del monumento, que pudo haber sido, tantas veces reclamado por uno de los bandos del dividido Comité Pro Bronce Darío. Con este hallazgo, y de esa bien lograda herencia de la intelectual argentina, podemos hacer cita textual de algunos párrafos sobre la “Maqueta Desconocida”:

“En 1925 un representante diplomático de Nicaragua encomendaba a Antoine Bourdelle un proyecto de monumento para Rubén Darío. La petición enfrentó al artista francés con un poeta cuya lengua y cuyo país de origen le eran por entero desconocidos. El poder de comprensión de Bourdelle, su extraordinaria sutileza, allanó un acercamiento que parecía imposible. Le prestaron inesperada ayuda varios incidentes que habían empezado a tender de uno y de otro lado del mar un puente, no por incorpóreo menos real.

Da la primera cifra una repetida presencia en los temas tratados libremente por Bourdelle; durante mucho tiempo, esquemas y pinturas revelan sostenido interés por el centauro y culmina en una bellísima maqueta: La agonía de Quirón. La sagacidad de un argentino reconoció en ella una feliz figuración del gaucho, vitalmente unificado con su corcel y obligado, como Quirón, a abandonar un mundo que, tras haberle pertenecido, lo persigue con implacable hostilidad. A instancias de esa solicitación argentina, esculpió Bourdelle su Centauro moribundo como, como también para el Plata, ejecutó con su obra máxima otra suerte de magnífico centauro, en plenitud de vida éste: el monumento a Carlos de Alvear.

Sus propias creaciones lo habían acercado así, a través del personaje mitológico, al país que fuera, en la Academia austral, patria del corazón de Rubén Darío. Cuando buscó documentación directa sobre él, el amigo que se la proporcionó ---Juan Zorrilla de San Martín—tal vez debió darle el volumen publicado en París en 1918, una antología rubeniana, en cuya traducción colaboraron destacados escritores franceses. El Coloquio figura entre los poemas y en ellos vuelve una y otra vez la mención del centauro que aparece, además, en el estudio preliminar. Esa lectura decidió sin duda la elección del motivo. Bourdelle adoptó también él la dualidad humana y bestial para simbolizar la personalidad del poeta que reconocía en sí mismo un “semicentauro”. El monstruo, depositario de sus inquietudes más profundas, mostraría su fatal atadura a la tierra y su enloquecida pasión de cielo. No bastaba, sin embargo; la magia de su palabra exigía dotar al mensajero de facultades que le permitieran remontarse muy alto. Llamado a rendir homenaje a este poeta…

Si todo ensueño alcanza expresión empujado por una carencia, nunca se probó ésta tan poderosa como al engendrar monstruos mitológicos. Puede, a primera vista, sorprender la complacencia imaginativa que destacó fragmentos --verdaderos en calidad de tales—para asociarlos en disparatado conjunto. Un calado más íntimo descubre que lo ilógico del disparate persiguió una muy lógica en sí misma. Glauco y los tritones traducen el anhelo del libre movimiento en el agua; el intento de penetrar sus misterios insondables sube a la superficie con el hechizo de las sirenas, en tanto que las alas de Ícaro pretenden un dominio celeste desde tan antiguo, sin duda, como la contemplación de los pájaros.

Así, “el monstruo expresa un ansia en el corazón del orbe” por expresar la capacidad más originalmente humana: el entendimiento de la propia limitación. Para rescate de su mengua, el hombre incorpora a su ser facultades que, privanza de hermanos inferiores, le fueron negadas cuando la distribución de los dones.

Bourdelle falleció el 1 de octubre de 1929, cuatro años antes de la fecha en que fue inaugurado el Monumento a Darío.

CONTRA LA  CORRIENTE ESCULTÓRICA FRANCESA

Las sugerencias de la opinión pública eran en tres ámbitos, los resueltos a favor ó en contra de la escuela francesa, los que estaban por la escuela escultórica española, y quienes no optaban por ninguna de las anteriores, la que al final se impuso, o fue impuesta.

“¿Bourdelle? ¿Gardet? Ninguno todavía, hasta cerciorarnos de que en España no hay un solo escultor que pueda tallar el gran monumento consagratorio de su patria.” Esa expresión que puede considerarse la más representativa de la oposición local a los escultores franceses, pertenece al doctor Germán Castillo, apasionado hispanófilo en la tarea de terciar a través de las páginas de La Noticia Ilustrada.

Castillo objetaba los anteproyectos de Bourdelle y Gardet, y a cuanto francés  en adelante fuera propuesto. Juzgaba incompatible el concepto artístico determinado por un cincel impelido por ritmos poéticos anglofónicos; el idioma traducido a la  piedra marmórea resultaba refractario. Conozcamos en la propia pluma del polemista las motivos argüidos: “…no podrán tener jamás una cabal concepción del poeta ni de sus poesías, porque aquel no era francés y sus melodías fueron escritas en lengua castellana. Podrán interpretar admirablemente a Anatole France, a Baudelaire, a Richepin; pero para Rubén Darío se necesita un escultor que lo pueda comprender, que se pueda empapar en sus bellos poemas, que sea capaz de sentir su lírica armonía, que materialice en el mármol las imágenes sinfónicas de sus estrofas.”

Opuesto a esa opinión que avivaba el rechazo, el  diplomático y escritor León De Bayle 5, radicado en Francia, un año antes, en 26, le contraponía al lector una percepción diferente, oigamos a De Bayle decir de Bourdelle: “Extraordinario espectáculo, en verdad, el de este hombre que va a la vanguardia del Arte triplemente armado de cincel, paleta y lira. Pues Bourdelle ha sido también pintor. Y también ha compuesto versos en su dialecto regional tan sonoro como nuestro castellano.

León De Bayle Sacasa       Nos recita un soneto suyo. Y nos dice que, para él, la lengua influye sobre la concepción del artista: ya sea en la idea del poeta, como en la visión del escultor. Y agrega: Yo esculpo en provenzal. Es por eso, según él, que sus esculturas son arquitecturadas y golpean la vista con la misma sonoridad con que una vieja moneda golpea los oídos. Tal vez tenga razón. Los parisienses, en general, ignoran la América: la América nuestra que aún reza a Jesucristo y aun habla en español.- Bourdelle la conoce. Y muy bien. El monumento al General Alvear que se alza hoy en la Argentina es una de sus más bellas obras. Y la más gigantesca. Vosotros que amáis la elocuencia de las cifras, sabed que costó muchos millones de francos.”

Y sin cejar, el doctor Castillo no terminaba de hacer nudos en el criterio inexorable de los considerados hijos adoptivos de la lengua de Castilla en estas tierras; en esa labor exponía una larga lista de escultores afamados de “la madre patria que atraviesa por un florecimiento de ingenios escultóricos”,  vano intento de tener monumento con España en sitio común junto a Rubén Darío. Demandaba al Comité Darío un certamen internacional entre escultores españoles, sugiriendo a los siguientes “abanderados” adosados cada uno a sus importantes logros:

Mariano Benlliure, Miguel Blay, recientemente nombrado, nada menos que Director de la Academia de Roma; Victorio Macho, el coloso modernista y revolucionario, autor del discutido monumento a Pérez Galdós, de “La Piedad” y otras tantas obras justamente alabados por los críticos de arte, como José Francés y de quien el conferencista  Deschamps nos hizo una gloriosa narración. El catalán José Llimona, que obtuvo por oposición en un certamen la hechura de la estatua ecuestre de Ramón Berenguer y en 1907, en la Exposición Internacional de Barcelona, le es adjudicada por unanimidad la Medalla de Honor, a propuesta de los jurados de Bélgica, Italia e Inglaterra, por su estudio para el soberbio monumento al doctor Robert, que se levanta majestuosa en la plaza de la Universidad de la augusta capital de Cataluña. Gloria española, que ostenta como blasón todos los premios que puede ambicionar cualquier artista contemporáneo. José Clará, cuya primera obra “Tormento”, exhibida en París, obtuvo un sonoro elogio, escrito por el gran Bourdelle. En 1910 el Estado francés, de su Exposición, compró una obra para el Luxemburgo. Después obtuvo la primera medalla en la Exposición Internacional de Bruselas. Quintín de Torre, Enrique Casanovas. El aragonés José Bueno. Juan Borrell Nicolau, autor del monumento a Verdaguer. Mateo Inurria, José Ortells, Carmelo Vicent, Miguel Ángel Irilles, Aniceto Marinas García, Huerta, Navarro, etc.

El contradictor concluía su panegírico sentencioso: “ni Bourdelle ni Gardet todavía, sino el vencedor en un concurso internacional. ¡Gloria a las artes españolas!”

OTROS DESEOS ARTÍSTICOS EN POS DEL MONUMENTO

Entre los nombres mencionados por el doctor Germán Castillo no fue incluido el de Jaume Otero Camps, (Mahón, 1888-Barcelona, 1945).6 Artista relativamente joven para 1926, cuyo deseo de elaborar el monumento a Darío fue comunicado a través del cónsul de Nicaragua en Barcelona.7

EL MONUMENTO A DARÍO
Por el escultor: José Otero  –Fot. izq. por detrás.
Abajo se lee el verso de Manuel Machado en la muerte del Vate nicaragüense:

“Nadie esta lira toque si no es el mismo Apolo
Nadie esta flauta suene, si no es el mismo Pan”

Fot. Derecha, de frente: El monumento de frente. Tendrá de altura cerca de 8 metros. Material: mármol. El busto del Poeta rodeado por las Musas. Arriba, La Poesía. Abajo se lee: “Nicaragua a Rubén Darío”.

Los términos de su propuesta / 15 de julio de 1926 / fueron ceñidas a las bases del concurso elaboradas por el Comité Pro Monumento a Rubén Darío. Hasta ahora, apenas son tres los anteproyectos completos que se conocen de igual número de artistas que estaban dispuestos a elaborar el homenaje de “Nicaragua a Rubén Darío”. 

Otero Camps describe y proporciona las medidas del boceto, coste y  condiciones. Por justo y necesario, al final de este documento, hemos anexados los textos completos de los proyectos escultóricos hechos por don Mario Favilli y Jaume / José / Otero Camps.

De hecho, los dos candidatos finales y los respectivos proyectos escogidos por minoría de miembros del Comité Pro Bronce Darío, ---ampliado en segunda época---, no fueron los únicos; al divulgarse paulatinamente y tempranamente el rechazo de toda propuesta que llegaba al seno del Comité, aparecieron otros aspirantes con intenciones y propuestas tardías. Quizá, el mayor impedimento encontrado en el limitado círculo de candidatos, lo representó el mismo Comité, carente de acuerdo.

Don Mario Favilli presentó su proyecto en maqueta. Por su parte, Ángel Mazzei empezó a elaborar su maqueta hasta que estuvo en Nicaragua. Inicialmente, lo único que presentó fueron los dibujos en perspectivas. Cuando finalizó la maqueta, el Comité decidió exponerla al público en la Biblioteca Nacional.
Propuesta escultórica de Francisco D' Amico


De forma tardía otros artistas mostraron interés en concursar, entre ellos, el arquitecto italiano Francisco D' Amico y el ingeniero guatemalteco Rafael Pérez de León (1896 – 1958†). Ambos, reunían credenciales con énfasis en el diseño y  la construcción de importantes edificios.

D' Amico llegó el 14 de julio de 1933, procedente de Guatemala, aunque lo hizo cuando todo estaba decidido, trajo consigo su proyecto, catalogado “de magnífico simbolismo”. La primera referencia conocida en Nicaragua sobre la propuesta de Francisco D'Amico fue por intermedio del Encargado de Negocios de Nicaragua en Guatemala, quien envió al Ministerio de Relaciones Exteriores dos fotografías del proyecto.

Del 4 de junio de 1932 data la carta enviada por el General Heberto Correa a don Juan Ramón Avilés, en ella explica los motivos por los cuales Pérez de León deseaba participar en el concurso del Monumento, Correa rememoraba los antecedentes de Pérez de León en los siguientes términos: “En tiempo de mi vida universitaria de aquí, la sociedad juvenil literaria Renacimiento” de la cual formaba parte, lanzó la iniciativa de un monumento a Rubén Darío en Guatemala; se llevó a efecto el concurso correspondiente, más en ese tiempo se verificó el cambio político de la caída del Presidente Estrada Cabrera, con lo que el proyecto del monumento fue a dormir el sueño del olvido. Uno de los proyectos presentados fue el del joven ingeniero guatemalteco Rafael Pérez de León, Rafael ha tenido fuertes deseos de ir a conocer Nicaragua y con motivo de los proyectos sobre el monumento a Darío, me ha pedido que le envíen todos los datos que puedan, así como una visita del sitio donde se piensa erigir el monumento.” En Guatemala se recuerda a Pérez de León por la construcción de importante edificios públicos y privados; Entre 1913 y 1927 estudió en la Escuela de Artes Plásticas. En 1922, junto a Miguel Ángel Asturias, David Vela y otros, fundaron la Universidad Popular. Fue Ministro durante el Gobierno de Juan José Arévalo.

EL MONUMENTO: DOS PROYECTOS DEL MISMO AUTOR



Don Mario Favilli

Con la inauguración del Monumento, el 24 de septiembre de 1933, hubo pausa en la inagotable controversia pública. El bando opuesto al proyecto de Favilli fue rechazado, sin poder variar la decisión, sólo les quedó esperar la obra contratada y esculpida en Italia, que meses más tarde ocupó sitio en el parque, conforme al diseño propuesto y aprobado previamente en Managua, sin embargo, dejamos claro que la obra escultórica en homenaje al vate fue hecha a partir de una segunda propuesta de Favilli, varió el concepto primigenio, rompió la composición, el volumen proporcional de las esculturas alegóricas a Cantos de Vida y Esperanza (1905), además de situarlas en posición diferente a la conceptuada en la primera maqueta, de la que siempre se dijo, terminó destruida en el terremoto de 1931; así lo demuestra ---ahora-- la única fotografía hasta ahora conocida donde aparece la primera maqueta del “Proyecto Favilli”.

Maqueta original presentada por Don Mario Favilli antes del terremoto de 1931

Por otra parte, la prueba documental reciente, rebate y contradice parte de la crítica severa emitida por el artista Ramón Matus, primer Secretario que tuvo la primera Academia de Bellas Artes fundada el 5 de diciembre de 1933, conozcamos lo que afirmaba sobre las dos propuestas posteriores al terremoto de 1931: 

"La maqueta presentada por el señor Mazzie, no pasaba de los limites de un monumento conmemorativo de meritos locales. En cuanto a su ejecución, carecía de armonía proporcional entre la figura del poeta y el pedestal. Conjunto monótono a causa de la colocación de las figuras en una misma línea vertical. "La maqueta del señor Favilli, basada en un magistral dibujo, desapareció en el terremoto del 31 y ejecutado por un artista italiano, al ser repetido de memoria, ha perdido la grandeza de la composición y línea".
Maqueta original, elaborada antes del terremoto de 1931

 Escultura actual, desproporcionada, el Genio en la proa de la barca; adicionado como parte de la “restauración” acontecida entre 1998-2000, bajo la supervisión del ingeniero italiano Giorgio Pascualini Ciarlo  y subcontratación de la empresa nicaragüense de mármoles,  Hentgen Pistorius Vargas, S.A.

Según puede inferirse de la prueba fotográfica, Favilli siempre tuvo a mano la forma proyectada de la primera maqueta original, mucho mejor recurso que cualquier boceto, desde el cual pudo hacer la maqueta y labrarse el monumento definitivo, “no de memoria” como aseguró Matus.

Escultura estilizada, grácil, del Genio en la proa de la barca. Maqueta original. Con la mirada puesta en Darío, le ofrece la corona de laureles

Entonces, podría decirse que ambos propuestas siempre partieron de un común denominador conceptual, con bastantes semejanzas y de puntuales diferencias. Algunos de los cambios introducidos puede que partieran de  recomendaciones hechas por el comité técnico integrado por los tres notables personajes, quizá, uno de esos cambios puede que haya sido la distribución espacial de las tres Musas. Tampoco descartamos que los cambios pudiesen haber surgido en el taller del escultor anónimo de Pietrasanta. 

Comparemos los dos proyectos; en la maqueta original, están agrupadas las tres, del centro hacia la proa, y en el monumento erigido  Polimnia (con la trompeta) y Calíope están una contigua a la otra, Erató (con la cítara), separada de ellas viaja sentada hacia la popa, con la cabeza y la mirada orientada hacia el Genio en la proa. En el proyecto inicial Erató “está de espalda” a Darío, sostiene la cítara con la mano izquierda y la apoya en la rodilla. Sin lugar a dudas, en el monumento definitivo está bastante mejor lograda. Dos palomas columbiformes completan la representación mitológica clásica de Erató. En la maqueta original las aves no están “al pie” –como debería ser---  de esta Musa de la Poesía. 

Monumento mal restaurado

Maqueta original presentada por Mario Favilli para elaborar el Monumento. Obsérvese la escultura  del Genio en la proa de la barca, estilizada, grácil, con la cabeza levantada y la mirada puesta en Darío, a quien le ofrece la corona de laureles. Fotografía restaurada porEduardo Pérez-Valle Morales (Mashiro)

Examinemos algunos detalles del monumento actual, un simple vistazo permite establecer las semejanzas y las diferencias parciales, en tres momentos:

1) Parte de la maqueta primigenia apreciada por primera vez gracias a la fotografía que ilustra este trabajo, corresponde al primer proyecto, antes de 1931, en ella puede apreciarse La Barca con distinta factura escultórica, hago referencia particular, al Genio colocado en la proa,  posee rasgos anatómicos bien proporcionados, a pesar de verse a través de esa imagen fotográfica, transmite vigorosa expresividad, fina expresión en el rostro, con la cabeza levantada y la vista hacia Rubén, a quien, con las brazos en alto y de frente, ofrece la corona de laureles. A la vez, Polimnia, tiene puesta la mirada en el Genio, detalle que fue variado en el monumento esculpido, donde la Musa de la Retórica tiene la cabeza erguida y está orientada hacia el plano frontal.

Escultura esculpida en Italia que formó parte del monumento original colocado en el Parque Darío, lleva entre las manos la corona de laureles, completa.

2) La segunda versión corresponde al monumento definitivo erigido en 1933 --- que según afirmó don Ramón Matus--- fue “esculpido de memoria” por un artista italiano. Puede decirse que, el mármol de donde surgieron las formas de La Barca con sus mitológicos tripulantes fue desbatado, con toda seguridad, con un patrón aproximado al concebido antes de 1931.  Indudablemente, el primero fue de superior factura. Dos componentes y localidades del conjunto escultórico no corresponden al primer diseño. Recordemos que la obra definitiva consagrada a Darío quedó alterada porque en alguna época imprecisa, gente inescrupulosa  robó la escultura del Genio que apoyado en una rodilla y con las manos en alto, desde la proa “ofrecía al Sumo los laureles”

3) Finalmente, al monumento llegado hasta nuestros días, le fue incorporada una malograda reposición del Genio (Fotografía 3), carente de vigor corporal,  nada gestual respecto al concepto poético, ajeno a las líneas generales escultóricas correspondidas con la mitología griega, desproporcionado y sin afinidad con el resto las esculturas, esperpento que abate el sentido de entrelazamiento artístico de las figuras.

Puede decirse que, al interior de La Barca no hay “escultura principal”, no obstante, el Genio es el único que –a mi juicio--  poseía expresión corporal y movimiento propio, arrebatada con la última adición dizque restauración, ---abusos y daños--, hechos con el dinero aportado por cierta compañía transnacional de negocios petroleros en nuestro país. 

Eros y Psiquis, ocupan la popa, ellos, poseen proporción corporal y rostro bien labrado, correspondido con la descripción de Favilli: “Eterno Joven Amor / Puro y Suave como la Infancia / Perfume de las flores más bellas”. “El Genio” de la Texaco, no ofrece a Darío ninguna “corona” de laureles, apenas aprisiona entre las manos una sarta de cuatro flores. Quizá el espectador que carece de conocimiento mínimo para juzgar lo que mira, no llegue al extremo de centrar la apreciación en la asimetría de una escultura afectada por el “Síndrome de la obesidad infantil”.  Ese no es el Monumento de 1933, es otra cosa.

En esta fotografía puede constatarse el vandalismo que afectó el Monumento; robaron la escultura del Genio y Polimnia está sin el brazo que sostiene la trompeta

Otro grave defecto anatómico, armónico, y que introduce alteración en el monumento, es el antebrazo demasiado largo y sin ángulo de flexión con el brazo, tal como originalmente era, lo que permitía una trompeta que partía de los labios de la musa de la retórica hacia la parte superior de la voluta en la proa de la barca. Obsérvense las siguientes fotografías de antes, y después del brazo añadido.

ESCULTOR IMAGINARIO:
MONUMENTO DEFINITIVO CINCELADO POR MANO ANÓNIMA

El enredo sobre la supuesta identidad del escultor italiano que desbastó, cinceló y martilló el mármol, lo arraigó entre nosotros, la mención contenida en el Boletín de la Unión Panamericana y Washington, mayo de 1934. En la citada publicación, el autor del artículo identificado al final, únicamente con las siglas “E.C.S.”, ---sin citar la fuente---, atribuye a inexistente escultor la ejecución del Proyecto elaborado por Favilli. El nombre del escultor imaginario es “Bonzanno”. Qué duda cabe al respecto, si las propias fuentes primarias hacen constar los insistentes reclamos hechos a Favilli y al propio Comité Pro Monumento a Darío, porque en ningún documento fueron especificadas las condiciones del arreglo con el escultor anónimo de Italia.9

              
                                    Don José F. Frixione                                                       
 Al respecto, nos ilustra la respuesta poco cordial de doña Josefa O. de Huezo, a don José F. Frixione, Presidente del Comité Ejecutivo del Distrito Nacional: “Con sorpresa he leído el oficio del 15 del corriente que Ud. dirige a esta Secretaría del Comité Darío, para inquirir los pormenores y procedimientos que siguió el Comité al celebrar el contrato del Monumento con el señor Favilli en vez de hacerlo con el señor Mazzei, como era el deseo de Ud.

Digo con sorpresa porque los términos de su nota se salen de las normas prescritas por la urbanidad y el derecho y no están dentro de las ritualidades serenas y tranquilas de esta clase de correspondencia.

No es el público el inconforme señor Frixione. El público desea ver lo más pronto la consagración de su Gran Poder, así lo ha significado más de una vez. Otros son los inconformes por razones particulares que es obvio decir por hoy.”

Como se ve, al final las decisión del Comité no fueron adoptadas por mayoría; algunos miembros habían fallecido y otros decidieron no avalar la escogencia del proyecto Favilli. La misma terna a cargo de seleccionar al ganador entre Favilli y Mazzei, optó por sugerir otro concurso, así lo hicieron constar Urtecho, Castellón, y Vijil, en las palabras de ellos conozcamos la opinión en contrario: 

[…] “Por las responsabilidades de acierto que asumen ante el país, se sienten en la obligación imprescindible de anteponer a las circunstancias de tiempo que reclaman en la estricta extensión de lo posible la de la mayor excelencia de la obra, dentro del límite de nuestras facultades a fin de que esta resulte un monumento soberbio, artístico y sobre todo, lleno de expresión resaltante, viva y propia que debe caracterizar la estatua o figura del poeta.”

El propio doctor Hildebrando A. Castellón denunciaba: “No fui siquiera citado para dicha reunión. Dudo que hayan sido citados igualmente al doctor Joaquín Vijil y el Ingeniero J. Andrés Urtecho, quienes junto conmigo, suscribieron un dictamen desfavorable al Proyecto Favilli. Don Juan Ramón Avilés miembro del Comité tampoco fue citado para la aludida sesión.”

Pero si parte del reducido Comité aceleraba la escogencia sin atender ninguna recomendación, al divulgarse lo resuelto, la prensa escrita arreció la campaña a favor del nuevo Concurso, así lo demuestra las declaraciones de don David Campari, Cónsul de Italia en Nicaragua, al solicitar “todos los detalles pertinentes, relativos al Monumento a Rubén Darío, para enviarlo a los artistas italianos que quieren presentar proyectos para la glorificación en el mármol de nuestro inmortal poeta.”

PORMENORES PREVIOS A LA INSTALACIÓN DEL MONUMENTO

Al conocerse a través de la prensa nacional la escogencia del proyecto Favilli, el Director de Obras Públicas, don J. F. Fariñas, en campo pagado previno a don Mario Favilli para que presentara los planos de instalación, recordándole que estaba facultado por lo dispuesto en el inciso 2 del artículo 135 del Reglamento del Ejecutivo que lo facultaba a intervenir en “lo relativo a monumentos públicos”. De la misma forma, cinco días después, Favilli hizo publicar la contestación a Fariñas, asegurándole que lo haría en tiempo y forma.

Una minoría del Comité reunidos el 6 de julio, en la casa de doña Chepita de Aguerri, tomó la decisión de escoger el proyecto presentado por Favilli. Una vez que éste firmó el contrato en Escritura pública celebrada el 15 agosto de 1932, ante el notario Enrique Cerda, empezó a preparar el viaje para partir lo más pronto posible. La relación contractual incluyó el pago de fianza de garantía, efectuada mediante hipoteca de bienes inmuebles propiedad del propio Favilli y don Luis Picasso, hasta por la suma de diez mil córdobas, adelanto de dinero destinado a pagar  –entre otros gastos previstos--  el servicio de la compañía escultórica. El Comité recibió a satisfacción la obra y el 27 de septiembre de 1933 fue inscrita en el Registro Público la Escritura de Cancelación de la Hipoteca; con el documento firmado el contratista entregó otros tres mil córdobas restantes.

Conozcamos algunos detalles de cómo Favilli emprendió el plan de viaje y el contrato del Monumento: El 24 de agosto, Favilli puso en orden el pasaporte, y el 2 de septiembre abordó el vapor Santa Ana con destino a su país de origen. Ese mismo año, en el 32, retornaba haciendo escala en Nueva York.  El 2 de diciembre era pasajero rumbo a Nicaragua, tras permanecer tres meses en Italia dedicado a contactar “la mano anónima” que esculpiría el monumento.

Las partes del monumento fueron embarcadas el 8 de mayo de 1933 y despachadas hacia Nicaragua por el puerto de Livorno, Italia; con el envío fue remitido el cemento que utilizaron para el pedestal.

Casi un año después, en la primera semana de julio de 1933, la Aduana del puerto de Corinto registraba un total de 170 bultos con un peso de quince toneladas. Según expresó don Mario Favilli, por el transporte de las 15 toneladas, canceló sesenta y cinco mil liras. El Monumento llegó por la ruta del Canal de Panamá, porque no pudo contratarse ningún barco que llegara directamente a Corinto.

El Gobierno concedió libre introducción de todo el material, no cobró por almacenamiento y el transporte desde Corinto hasta Managua. Favilli estuvo a cargo de supervisar el traslado desde el puerto hasta los patios del Palacio del Ayuntamiento en donde permanecieron custodiados. 

En la historia del Monumento, existen breves noticias o pequeñas notas periodísticas relacionadas a  la presencia de doña Rosario Murillo. La ex esposa del vate, devenida en tal condición, como resultado del malhadado matrimonio eclesiástico "consumado a punta de trampa y coacción"---- estaba presente en el Parque Darío a fin de constatar por su cuenta, los avances de las obras en la instalación del Monumento, así lo hace constar la siguiente noticia: “…Doña Rosario, la esposa del Poeta se encontraba viendo trabajar a los operarios encargados de la faena. Después llegó la Secretaria del Comité doña Chepita de Huezo…. Doña Rosario, que ha sido el alma del monumento en eso de mover voluntades de los demás, nos dice que la inauguración se llevará a cabo el 15 de septiembre.” Como veremos más adelante, el acto no pudo verificarse en la fecha prevista.10

Durante un mes completo, julio del 33, las nuevas autoridades del Distrito Nacional y el Comité no decidían el sitio exacto donde estaría ubicado el Monumento dentro del parque de su nombre. Antes, habían acordado colocarlo en el sitio donde está erigido el Obelisco y que éste sería trasladado al Parque Central. Al final, la decisión fue dejar el Obelisco en su sitio y colocar el Monumento en el centro del Parque Darío, de frente al Parque Central, teniendo a sus espaldas la perspectiva del Lago de Managua y sus montañas.

Bajo el seudónimo de Juan Tabares, en un diario de la capital fue publicada una ocurrente y flamígera crítica, el autor de clara militancia conservadora,  afirmaba: “Pero ahora con esta mala educación nuestra, la colocación de dicho monumento está poniendo las botas al Comité-Darío, porque no halla lugar adecuado para sembrarlo y aunque algunos opinan que sea en el Darío, parece que allí resulta asimétrico y que si lo ponen dando espaldas al Club Managua, la sociedad capitalina no perdonará este ultraje porque alegarán que Rubén fue un legítimo aristócrata y si lo ponen de espaldas para el Ayuntamiento, entonces será peor el ultraje porque el Palacio del Ayuntamiento es el símbolo del vecindario capitalino y  además el arbolito indio que plantó don Diego Manuel Chamorro, tendría que ser arrancado.  El barrio de Santo Domingo lo pide para su plaza; otros lo quieren en las Piedrecitas; otros en la terminación de la Avenida Bolívar, y todos estos lugares tienen el inconveniente máximo, y es que a la semana no quedaría del monumento más que la figura de Darío porque no faltaría quien se llevara las palomas y todos los adornos para que sus hijos se diviertan. Y en medio de estas dificultades, León, el León de Santiago de los Caballeros, grita su derecho de tener a Darío en su localidad, lo quieren llevar a Poneloya, ponerlo en la costa mirando al mar embravecido. Y  esto de que lo pida León es algo serio, porque son capaces, si no los atienden, de venírselo a llevar y como ahora mandan no habrá quien les diga “cho”.11

El Comité Darío delegó al ingeniero Arturo Solórzano como técnico y contraparte a cargo de inspeccionar los trabajos estructurales. Al efectuarse los trabajos eléctricos para hacer funcionar la Fuente del Monumento, la Compañía de Luz Eléctrica advirtió que el trabajo estaba mal hecho y le dañarían el transformador instalado en esa zona. Managua contaba con un deficiente sistema de energía eléctrica, por esa razón la instalación de la Fuente ocasionó sensible fluctuación de energía en las instalaciones cercanas, además, puso en peligro el único transformador del  área. Para ayudar a superar el problema técnico, el Distrito Nacional designó al señor Alier Bonet. 

Finalmente llegó el día de la inauguración  y por primera vez en la historia de Nicaragua, y de la radiodifusión, fue transmitida una ceremonia pública, que estuvo a cargo de la estación Le Franc (YNLF).

DARÍO EN SOLITARIO:
DINERO CONTRA LA RAZÓN, LA LEY, Y LA HISTORIA

En las circunstancias de siempre, donde no hay recursos económicos para el ámbito de la cultura, hicieron que la atribuida restauración, costeada por la representación de la petrolera Texaco, permitiera consumar deseos carentes de nobleza y moralmente despreciables. Por evidentes motivos, el Monumento a Darío ahora tiene rótulos por cualquier sitio, de frente, al costado de la plataforma. Le incorporaron mensajes improcedentes y créditos inmerecidos, en trasgresión abierta a la preceptiva de conservación patrimonial vigente en cualquier rincón del planeta. Supuestos bienhechores del Monumento, lo plagaron de rótulos propagandísticos, propio del inveterado afán localista de ocupar tarima, colgar medallas en solapas, fue el pretexto de honrar al Genio declarándose unos a otros, investidos de méritos. 12

El desaguisado, de tener ahora un monumento alterado, corrompido en “su concepto”, al cual, nuestros ilustres antepasados acordaron no pegarle placas con nombres, colectivos o individualizados, mucho menos, grabar cosa ajena en el mármol de la plataforma, poner rótulos adentro o fuera del mismo, puso fin a la expresa voluntad popular al costearse por suscripción pública. Precisamente, el Distrito Nacional sólo aportó 200 córdobas, de cuatrocientos, convenida en sesión municipal del 13 de septiembre de 1932, que fueron recibidos por el doctor Modesto Valle en representación de la Presidenta del Comité Darío.


Obsérvese el volumen de la escultura elaborada presuntamente por  un taller especializado constituido bajo la figura de Sociedad Anónima, cuyo nombre comercial fue grabado en la tabica del primer peldaño, al frente del monumento. La improcedente inscripción dice: “Restaurado en 1998-2000 por Hentgen Pistorius Vargas, S.A., gracias al generoso aporte cultural de Texaco”.

A su vez, el binomio ---Monumento y Sitio--- están confinados dentro del disminuido entorno o espacio público donde Darío permanece en solitario, pero además, ya no está la grácil escultura del Genio sosteniendo entre las manos la corona de laureles que ofrece al Sumo ---original concepto poético-escultórico de Favilli--, ahora lleva una sarta de cinco flores, y la Texaco “estrelló” contra el monumento la “T” de su emblema, lo declaró subsidiario de aceites, hidrocarburos y lubricantes. Dicen que 80 mil dólares le costo a la “poética Texaco” tener lugar propio en monumento ajeno.13

Pero el desbarre no acabó ahí, grabaron sobre el mármol, leyendas y nombres, pertenecientes a una parte de los directivos del Comité Pro Bronce Darío constituido en 1916, y para remate alguien incluyó dentro del texto aludido, la impronta de la ignorancia, el yerro ortográfico. Gazapos no le fueron perdonados ni siquiera a la “mano anónima” contratada en el pueblo de Pietrasanta, al apócrifo Bonzanno cuyo cincel y martillo entregó versos mal copiados, así lo muestra el reclamo oportuno hecho a Favilli, conozcamos lo que hubo de repararse en Nicaragua: “En la inscripción de “El Coloquio de los Centauros”, decía “y de robustos múscOlos. En “La Marcha Triunfal”: “Las bellas mujerAs aprestan coronas de flores”. En “Los Motivos del Lobo”, se leía: “Y lo que miraba casi no crería (por creía).” Así consta también en la inscripción del “monumento restaurado”, ---ni siquiera corregido, diríamos---, en el que, ellos creyeron  honrar al pleno del “Comité Mixto Permanente”, se lee: “inagura” por inaugura.  El monumento no fue inaugurado el 15 de septiembre, postergado por fuerza mayor, el acto solemne ocurrió el 25 de ese mes. 14


INSCRIPCIÓN HECHA EN LA BASE DEL MONUMENTO A DARÍO

COMITÉ MIXTO PERMANENTE “BRONCE DARÍO”
LEGALMENTE ORGANIZADO EN 1916 CON EL FIN
DE OBTENER FONDOS Y ERIGIR ESTE MONUMENTO,
QUE SE INAGURA (SIC) EL 15 DE SEPTIEMBRE DE 1933.
TRABAJO DESDE 1916 HASTA 1933
PRESIDENTA: SEÑORITA ROSIBEL MARTÍNEZ
VICE PRESIDENTES: Dr. FRANCISCO PANIAGUA PRADO
Y SEÑORA JOSEFA O. DE HUEZO.
TESOREROS: SEÑORITA ESTER CASTELLÓN
Y SEÑOR JOSÉ ANTONIO CABRERA.
SECRETARIOS: Igno. JOSÉ ANDRÉS URTECHO
Y Srta. TRINI MEDAL.
VOCALES: Srta. ANITA NAVAS,
Y SEÑORA JUSTINA DE ESPINOSA.
Dr. MANUEL MALDONADO
Y DON CONSTANTINO LACAYO

A los antedichos personajes del Comité, agregamos a doña Josefa (Chepita) Toledo de Aguerri (1866 - 1962†) quien fuera hija de Engracia Murillo y Ramón Toledo. El doctor Jorge Eduardo Arellano califica a Doña Chepita “como la primera maestra por antonomasia de Nicaragua y la pionera del teatro escolar”, entre muchos méritos intelectuales y ciudadanos. Doña Amelia Díaz de Castellón, quien renunció del cargo porque junto con ella, fueron siete los miembros del Comité Darío que no participaron en la sesión donde fue aprobado el proyecto de Dn. Mario Favilli. No están: don Juan Ramón Avilés, los doctores Joaquín Vijil, e Hildebrando A. Castellón.

Poco tiempo antes de inaugurarse el Monumento le sobrevino la muerte al doctor Francisco Paniagua Prado, considerado como el Director del Comité. A la cabeza del bando opuesto y en contra de los purgados, el doctor Paniagua dijo: “no citamos a muchos miembros porque no fueron electos legalmente.”

Lo rechazado en más de una vez por nuestros antepasados, fue obviado en el presente. Haya sucedido por ignorancia expresa o por carecer del mínimo sentido común, será necesario enmendar, así lo advirtió don Juan Ramón Avilés, cuando escribía contra ese tipo de propósitos: “Hemos sido informados de que se pretende adherir al Monumento a Darío, una placa conteniendo los nombres de los miembros del Comité, a los actuales directivos pro-Monumento a Darío. Aparte de que sería injusto que no se incluyera a todas las personas que en diferentes  ocasiones han formado parte del mismo, tal aditamento sería algo sobrancero que vendría a darle sello parroquial a lo que es obra de la Nación entera, ya que se ha erigido por suscripción nacional. Bastan las líneas grabadas en el frente del Monumento: Nicaragua a su Rubén Darío, para que todo lo demás quede fuera de lugar.”

DEFINITIVO Y ÚLTIMO

Tengamos el respeto merecido por lo heredado y recibido en resguardo, no importa cuánto más tengamos que hacer para restituir al monumento lo propio, suprimir lo malo, quitar al impostor que hoy ocupa la Proa de la Barca, y restituir al genuino compañero de  Polimnia, Calíope y Erató.  Devolver al vate la corona de laureles que el Genio ofrece con los brazos en alto. Me atrevo a decir que, poseemos la mitad de la historia sobre el origen del Monumento, cuyo crédito artístico pertenece a don Mario Favilli, quizá la primera maqueta en algunos aspectos fue un tanto mejor que la segunda, pero, paradójicamente, sigue en el misterio la otra mitad, la identidad del escultor que arrancó al mármol la forma poética.

Rubén Darío tiene Monumento poético con una historia dividida en dos tantos, el concepto y el boceto /maqueta/ a escala, de autor conocido, y el Monumento erigido, esculpido por mano anónima

Tal vez, a la recta comprensión de esta historia, también servirán las respuestas que obtuve del recordado ingeniero Giorgio Pasqualini, cuando tuvo la gentileza de responder mis preguntas, precisamente sentados ambos, en una de las bancas del Parque Darío; estas son algunas de aquellas preguntas y  respuestas:

Arq. Giorgio Pasqualini
Tomada de Intenet. El Nuevo Diario, 13/Nov./1998.

EPV h. --- ¿Cuál es la condición del monumento?
GP: ---  El monumento al Poeta estaba en pésimo estado. Su reparación es por primera vez una restauración; nunca antes, ni por los daños del terremoto del 72, se le había restaurado completamente, lo anterior fueron reparaciones menores, y las hice por encargo del entonces Ministro del Distrito Nacional, Manuel Valle Olivares.

EPV h. -- ¿Qué procedimientos emplean?
GP: --- El terremoto le provocó cuarteaduras que afortunadamente no lo dañaron, esta fueron fallas que atravesaron la base del monumento a escasos centímetros. Al lado de la Alegoría de los Centauros se ve claramente la falla de la cual hablo. Para detectarla se hicieron serios sondeos geológicos para ver si existían otras fallas no visibles, comprobamos que la referida falla pasa aproximadamente a cuatro metros del Teatro Nacional y afecta las columnas de la parte Este.

Esta restauración consta de dos etapas, ésta, la primera, que abarcará la reparación de las piezas faltantes del monumento, exceptuando “La Ninfa” (sic) que va en la proa de vigía, la que fue robada en no sé qué fecha, y que a falta de un presupuesto para el presente año, se enviará a elaborar a Italia en el próximo año, en la Cía. “Escultores Barzanti”, en Carrara, Toscana, Italia. Yo hice aquí los moldes de yeso para ser enviados a Italia, los adaptamos y los esculpimos para luego enviarlos a Italia, y que con ellos los confeccionen iguales a los originales; ha sido un estudio muy profesional.

EPV h. --- ¿Desde la percepción artística qué le parece el Monumento?
GP: --- Es un monumento realmente bello, magnificente, clásica armónica, en donde se observa un trabajo altamente académico. Sólo la góndola tiene esculpidas 357 flores, 2000 hojas que hay que retocar a cincel. Este tipo de trabajos son de la zona de Pietrasanta, Carrara, en Italia, en donde hay escuelas escultóricas generacionales de padres a hijos, y con el mismo corazón de aquellos escultores estoy dedicado a entregar una obra tal fuese el mismo 25 de septiembre de 1933.

EPV h. --- ¿Tiene usted alguna información que permita conocer quién esculpió el Monumento a Darío?
GP. ----  A tú pregunta sobre quién esculpió el monumento no tenga respuesta. Desgraciadamente, Mario Favilli, quien solamente armó el monumento, y que no era arquitecto, ni escultor, él así lo hizo creer en Nicaragua, no le dio el crédito a quien lo esculpió; esculpió su nombre al pie de la escalinata sin especificar que él fue al armador, dejando la otra parte de la historia sin publicidad.

Cuando yo vine por primera vez a Nicaragua a instalar en el año de 1954 el monumento ecuestre al General Somoza García, vos podés constatar que la inscripción de elaboración es muy clara, jamás yo hubiese inscrito mi nombre como escultor del monumento, allí está el papel que yo desempeñé.

EPV h.--- Hábleme de la parte técnica de la restauración.-
GP.---- Yo creía que estaba peor de lo que encontré a simple vista. El mármol a la intemperie sufre metamorfización. Encontré un mármol de los más finos, duros, aguantó el trópico, lluvias torrenciales, el ácido clorhídrico y muriático, con el cual, por falta de conocimiento, en la década de los 80 lo limpiaban.  

 ANEXOS

DESCRIPCIÓN DEL MONUMENTO DARÍO

Por Mario Favilli

Don Mario Favilli trabajando en su taller de Granada, 1928.

Bajo este concepto resolví idear un estanque de agua, en consonancia con la tierra de los Lagos dándole una forma caprichosa, lira, armonizándolo con el total de la obra al circundarlo de graderías y de una clásica balaustrada.

A la cabeza del estanque surge de las aguas, en formas de rocas corroídas por el tiempo, el Pedestal del Poeta, el cual se eleva con sobrias y estáticas líneas arquitectónicas que comprendiendo relieves de poemas y versos llevan a las generaciones el recuerdo de las bellas obras del Genio.

Sobre el pedestal, en posición marcial y de cuerpo entero, está la estatua del Poeta con vestido clásico, virgiliano, representando en el acto de interrumpir sus melódicas poesías para escuchar el toque de la Cetra con que la Gloria aleteándole de cerca lo glorifica en la Armonía.

Frente al pedestal se desliza sobre las aguas la Barca de la poesía, símbolo de la vida que hizo el Poeta en el mundo. Como triunfo de la Poesía la encabeza el Genio, que lleva en alto una corona de laureles. Siguen tres musas: Polimnia, musa de la Retórica, Calíope con su trompeta eleva su poesía heróica y de gran elocuencia, y Erato pronta con su Lira en hacer vibrar la melodía de las almas en el extenso género de la Poesía Lírica.

Así como la proa de la simbólica barca que el Genio ofrece al Sumo los laureles, así mismo en la popa está el eterno Joven Amor (Eros y Psiquis) puro y suave como la Infancia, perfume de las flores más bellas.

La cándida barca se desliza en el Lago de los Cisnes, blasón del Poeta. Tres cisnes alegorizan su Lago glorificando al Genio.
                                            
MONUMENTO A RUBEN DARIO

Por Jaime Otero

DESCRIPCIÓN  Y MEDIDAS DEL BOCETO

Sobre un parterre, que pudiera tener de 50 a 80 centímetros de altura, se eleva el monumento de una altura total de 7.50 metros.

Sobre la base del monumento, de 3.50 de anchura y 0.25 metros de altura, se eleva el zócalo, cuyas medidas serían 2.10 por 2.20 metros en su parte inferior, y 1.70 x 1.80 en la superior.

Encima de dicho zócalo, y en su parte anterior, aparece el busto del Gran Poeta, con arreglo a las características de los bustos griegos, rodeado de las tres Gracias ofreciendo flores al gran Cantor.

Dando un ritmo de líneas y un equilibrio de volúmenes a la composición del grupo, he procurado que todas las líneas sean ascendentes en dirección al busto.

El tamaño de las tres Gracias sería de 2.00 metros de altura y, en consecuencia, el busto de Rubén Darío, de más del doble del tamaño natural; a los pies de las Gracias aparecer el cisne que tanto cantó al poeta.

En la parte anterior del zócalo tal como lo ha indicado el Comité, aparece la inscripción:

Nicaragua a Rubén Darío

Detrás del grupo se eleva un pilar rectangular, el cual termina con una grada, y encima de ella aparece la Fama llevando en la mano derecha la simbólica trompeta, y en la izquierda, el ramo de laurel. Dicha fama está concebida en sentido puramente escultórico (como todo el monumento), es decir, sin cuerpos salientes que interrumpan o destruyan la línea total del monumento, (puesto que ha de ser de mármol), dando una unidad entre las líneas arquitectónicas y las escultóricas.

La altura del pilar con la grada y el plinto de la Fama sería de 3.30 metros y la altura particular de la Fama sería de 2.25 metros. En la parte posterior adosada al pilar, aparece la figura de España en noble y rítmica actitud, la cual sostiene la nueva lira representación de la nueva métrica creada por Rubén Darío, y a sus pies, echada la pesada y académica lira, que hasta entonces pulsara. Su altura sería de 2.20 metros con la corona.

En la parte posterior y superior del pilar se podrían hermanar los escudos de Nicaragua y España, entrelazados con hojas de laurel esculpidos en relieve dentro del mismo plano, lo cual daría una media tinta bordeada sobre la parte lisa del pilar que se encuentra entre la figura de España y la de la Fama.

Debajo de la estatura de España, en el zócalo, se leerán los inspirados versos de Machado:

Nadie esta lira taña, si no es el mismo Apolo,
Nadie esta flauta suene si no es el mismo Pan

La idea, en la composición, ha sido no representar o describir ninguno de los poemas de Rubén Darío, sino representar la idea abstracta de su obra: Las Gracias, la eterna juventud de que están revestidas todas sus obras, junto con el simbólico cisne, y luego, la transformación e influencia que ha recibido la Lírica Hispánica. Por último, la Gloria, el renombre, la Fama que perdura y lo aclamará a través de los siglos.

Coste y condiciones

El coste del monumento, siendo este de mármol de Carrara escogido, será de ciento treinta mil pesetas, siendo entregada la obra debidamente embalada y depositada en el muelle de Barcelona.

El coste del transporte desde éste al punto de destino y erección del monumento, correrá a cargo del Comité.

El tiempo de la ejecución del monumento sería de aproximadamente de dos años y medio a partir del momento del encargo definitivo, (salvo contratiempos, como enfermedad, huelgas, etc.)

El peso del conjunto sería aproximadamente de unas cuarenta toneladas.

Las condiciones de pago son las de costumbre, es decir, entrega del primer tercio de la suma total en el momento del encargo definitivo, entrega del segundo tercio en el momento de la ejecución en materia definitiva, y tercero y último, en el momento de entregar la obra concluida que, tal como queda dicho, será en el momento de dejarla en el muelle de Barcelona, debidamente embalada.

He de manifestar que si bien me he excedido del precio inicial del monumento, he creído que para una gran figura como a Rubén Darío, no se puede hacer menos que el proyecto que tengo el honor de enviar.

En caso de que el Comité no dispusiera de más de ochenta mil pesetas, entonces si lo encontraran aceptable se podría esculpir el monumento en piedra Novelda, [llamada de Murcia].

Muy grato fuera para mí esculpir este monumento por la grande admiración que siento por Rubén Darío.

Si el Comité tiene una idea de los precios que se pagan por un monumento como el que nos ocupa, juzgará cuan grande es mi voluntad para contribuir a enaltecer al Poeta de esa tierra y que a la vez lo es de cuantas hablan la lengua española.

JAIME OTERO
Barcelona 15 de julio de 1926


PROGRAMA

JURA DE LA BANDERA E INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO A DARÍO

a) 7 y media a.m. Reunión de los Colegios y Escuelas en la calle que divide los Parques Central y Darío.

b) Llegada del Excelentísimo señor Presidente de la República acompañado de su Gabinete y de la Honorable Corte Suprema de Justicia. La Banda y Tropa de la Guardia, rendirán los honres que le corresponde y  será saludado con salva de 21 cañonazos.

c) Himno de Nicaragua, al izarse el Pabellón de la República. El Dr. Modesto Armijo pronunciará el discurso de estilo a nombre del Ministerio de Educación Pública, y recibirá a los alumnos el juramento de fidelidad a la Bandera.

d) Descubrimiento del Monumento a Darío por el Excelentísimo señor Presidente de la República.

e) Marcha Triunfal, música del Maestro Luis A. Delgadillo, dirigida por éste y ejecutado por ochenta profesores.

f) Discurso del Dr. Manuel Maldonado, Miembro del Comité Pro-Monumento Darío en representación de éste.

g) Discurso del Br. Otto Lamm, a nombre de la Federación Universitaria nicaragüense.

h) Discurso del señor Dr. Rodolfo Espinosa R., Vice-presidente de la República, sobre la personalidad del poeta Rubén Darío.

i) Entrega de la Bandera del Comité Pro-Monumento Darío, al Colegio Rubén Darío., regentado por el Pbro. Marco A. García.

j) Al despedirse el Excelentísimo señor Presidente de la República, la Banda y Tropa de la Guardia, le rendirán los honores correspondientes.

6 p.m. Arriada el Pabellón Nacional con los honores de ordenanza.

Nota: Por cuenta del Comité Ejecutivo del Distrito Nacional, habrá fuegos artificiales frente al Parque Darío, el día 15, empezando a las 8 p.m.

Ministerio de Gobernación

(f) GONZALO OCÓN


POEMA RECITADO POR EL POETA DOMINICANO PRIMITIVO HERRERA DURANTE LA INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO

TROPEL DE FAUNOS, SÁTIROS Y BACANTES EN EL MONUMENTO DE RUBÉN DARÍO

Este magnífico poema fue recitado antier tarde, ante el monumento a Darío par él va consagrado, poeta latinoamericano Primitivo Herrera, hijo de la República Dominicana.

Fue ruidosamente aplaudido.

                   La siringa panida solariega
                   Suena en el corazón de la montaña
                   Como a la orilla de la fuente griega
                   es el numen que pasa…fuerza extraña
                   ya viene por la grávida espesura
                   un coro de centauros friscadores;
                   y acompasa al tropel de la llanura
                   el “evohé” de los vendimiadores…

                   Se desvanece el fondo inmesurable
                   de la tarde en ansias tremulantes:
                   y hay una sucesión interminable
                   de sátiros y faunos y bacantes,
                   que en la suave penumbra vespertina
                   en alborozo fraternal avanza,
                   y tejen y destejen la divina
                   guirnalda de la sangre y de la danza…

                   Es hora de festines cabe el plinto
                   de egregio cantor de Nicaragua;
                   suenan en su letárgico recinto
                   los vaporosos nácares del agua;
                   Y las ninfas en tierno maridaje
                   Como locas walkyrias del boscaje
                   gesticulan alegres  y palpitan
                   en círculos de grácil aspereza.
                   Y los sátiros rudos se encabritan
                   ¡sonámbulos de amor y de belleza!

                   En el mármol diuturno del Poeta
                   sopla un vago perfume de violeta
                   efluvio de holocausto redivivo
                   embriagador, sensual y palpitante:
                   el aliento decrépito y lascivo
                   con que el viejo dios Pan hunde el olfato
                   a través de los pámpanos fragantes;
                   y preside el florido celibato
                   de sátiros y faunos y bacantes…

                   Y de súbito salta en el vacío
                   lo triste de la carne pensativa
                   Y el dolor de soñar en desvarío:
                   ¡y resbala una lágrima furtiva
                   en las pupilas de Rubén Darío!


                                               PRIMITIVO HERRERA
                                               25 de septiembre de 1933

NOTAS

- Heberto Correra fue un destacado dirigente político y militar del Partido Liberal;  participó en la Revolución Liberal de 1926,  desempeñó el cargo de Secretario del General en Jefe, José María Moncada Tapia, hasta llegar al Espino Negro el 4 de Mayo de 1927. Ocupó diferentes cargos diplomáticos, entre ellos el de Embajador en Guatemala, y el periódico La Noticia del 17 de Octubre de 1937, lo sitúa en el cargo de Canciller en el Consulado de Nicaragua, en Amapala, Honduras, época en la que ambos países estaban enfrentados por la disputa del territorio en litigio, el 10 de junio del 37 fueron firmados cinco tantos del Protocolo de No-Agresión, ante la Comisión Mediadora; uno para cada una de las repúblicas de Honduras y Nicaragua, y uno para cada una de las naciones mediadoras: Estados Unidos, Venezuela y Colombia. El doctor Hildebrando A. Castellón quien formó parte del Comité Pro Bronce Darío, ocupó en abril de 1937 el cargo de Ministro de Nicaragua en Honduras, acompañado de su inseparable secretario don Roberto Membreño.

1 - Los organizadores del evento aseguraban que El Salvador enviaría “rosas cortadas en Santa Tecla” y Guatemala dejaría caer claveles desde el avión. Sólo Guatemala envió un avión desde el cual fue filmado el evento y lanzaron claveles.  El diario La Noticia Pronto se vio caer una lluvia de las perfumadas y vistosas flores por la playa del Lago y dentro del Parque Darío. Formaban ramos con una cinta de los colores de la bandera de Guatemala en los cuales se leía esta sencilla inscripción: En el homenaje al Poeta Rubén Darío. El avión venía piloteado por los aviadores Morales López y Carson, quienes más tarde fueron agasajados en el Hotel Palace en la casa Presidencial.”

2 – El acuerdo publicado por la Corporación Municipal, redujo a un considerando el total de los motivos expuestos en el Proyecto elaborado por don Alcibíades Fuente h., el bando publicado razonaba: “Que es un deber rendir un tributo a la memoria del genio patrio, y como una gran muestra de gratitud al que llevó el nombre de Nicaragua, asociado a la más alta obra del pensamiento español en la época contemporánea realizada por su eximia mentalidad.”.

3 - Hacemos todo honor a los proyectos de los señores escultores mencionados que se han esforzado, sin duda, en llenar los deseos indicados por el Comité, de la mejor manera posible, mostrando además la buena voluntad de hacer todas aquellas reformas se creyeran necesarias. Puede consultarse el dictamen completo en el diario La Noticia, 12 de mayo de 1932. Pág. 3.

4 –  Puede localizarse el documento en referencia en la revista Los Domingos, donde hay varios números empastados que fueron donados a la Biblioteca Nacional por el recordado periodista y miembro de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua, Ignacio Briones Torres.

5-  León Debayle Sacasa, hijo del doctor Louis Henri Debayle conocido como "El Sabio Debayle" y de doña Casimira Sacasa Sacasa, quien fue hija del presidente Roberto Sacasa y Sarria y hermana del presidente Juan Bautista Sacasa. León Debayle, era hermano de Salvadora Debayle Sacasa esposa del dictador Anastasio Somoza García. Ocupó el cargo de Gerente General del Banco Nacional. Embajador de Nicaragua en Washington. Fue Senador de la República. Después del asesinato del General de Hombres Libres, Augusto César Sandino, exactamente el 28 de febrero de 1934, Artur Blis Lane, ex embajador de los Estados Unidos de Norteamérica en Nicaragua, informaba al Secretario de Estado de los EE.UU., que León Debayle acudía a la oficina de Anastasio Somoza García a brindarle información pormenorizada sobre el Proyecto de Ley donde le otorgaba estatus legal a la Guardia Nacional de Nicaragua, anteproyecto al cual –según informa Lane—se oponía Somoza García por cuanto la G.N. quedaba subordinada a recibir órdenes superiores del Presidente de la República. En esa fecha, Blis Lane agregaba en el citado informe: “El Presidente, aunque admitiendo que la emisión de la orden tendría en la Guardia un efecto menos irritante, dijo que él opinó que debía de seguir los deseos del Congreso. Hizo ver además, que el proyecto de ley no había emanado de él, sino de ciertos miembros del Congreso, y  de que no podía evitar constitucionalmente que el proyecto fuera discutido”. Dos años más tarde, el 29 de mayo de 1934, Somoza García inició acciones militares destinadas a propinar Golpe de Estado, el 6 de junio de ese año, Sacasa presentó su renuncia a la Presidencia de la República.  Los informes de Artur Blis Lane están contenidos en el Volumen V de la Memoria de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos, correspondiente a las Repúblicas Americanas, año 1934, publicado por el Departamento de Estado de Washington, las que fueron publicadas por primera vez en Nicaragua, en el periódico El Centroamericano, entre los meses de julio y agosto de 1962.

6-  Al Señor Ministro de Relaciones Exteriores Managua, Nicaragua. Barcelona, 16 de junio de 1926 /Sr. Ministro / Por separado tengo el gusto de remitir a Vuestra Excelencia las fotografías del diseño del monumento a Rubén Darío, cuya descripción, dimensiones, costo  y tiempo a emplear en su construcción, me complazco en enviarle adjunto a la presente en pliego aparte original del propio escultor Sr. Jaime Otero. Las citadas fotografías tenían que ser remitidas a V. E. encomendadas al Dr. I. Leiva, quien se embarco ya de regreso a Nicaragua, cosa que no fue posible por haber adelantado 24 horas su salida de este puerto al buque que conduce a dicho señor; habiendo tenido que ser acondicionadas para su envío por correo. A lo escrito por el escultor sobre el monumento, solo me resta agregar que, la obra será digna de nuestro gran Vate; que, dado el modesto importe de su ejecución, el artista, en beneficio de la fama de su arte, hará gustosos ese gran sacrificio material, y que finalmente, el Sr. Otero atenderá muy complacido cualquier observación o indicación del Comité  Pro Monumento Darío, sobre el particular.  De ser aceptado el diseño del Sr. Otero, este necesitaría una fotografía de Darío en la que apareciera el Poeta con la cabeza descubierta, con el objeto de dar a la obra la mayor fidelidad posible.
Con sentimientos de mi mayor consideración soy de Vuestra Excelencia, obsecuente seguro servidor. (f) M. Ig. Terán 

7 – Xavier Barral i Altet, doctor en Historia del Arte y Arqueología, hace la siguiente valoración de Jaume Otero (1888-1945): “Escultor formado en Barcelona con Manuel Fuxà, con quien trabajó hasta la muerte de éste. Formado también en Francia y en Bélgica, Otero fue premiado en las Exposiciones de Barcelona de 1907 y 1911, y también por la Mancomunidad de Cataluña en 1920 y 1922. Junto con la obra de la plaza de Catalunya es necesario recordar el grupo Al•legoria, situado en la Diagonal, que representa también muy claramente la obra de este escultor ecléctico que supo mezclar todas las herencias más claras de la escultura catalana del primer tercio del siglo XX, que se resumen en las herencias modernistas, las influencias del escultor francés Rodin y de su escuela y el mediterraneísmo novecentista que desembocó en casos como el de Otero en un gusto por el naturalismo y por un decorativismo muy puntilloso.”

8 –  En el octavo de página dedicada a la breve explicación conceptual o idea del proceso artístico del Monumento publicada por don Mario Favilli, el proyectista no hace relación precisa de las dos aves como parte de la representación cabal de Erató. El resto de esculturas están incluidas. Esa publicación apareció en un diario local, casi al culminar las obras de instalación del Monumento.

9 - El licenciado Guillermo Flores R., responsable de la Sala Rubén Darío del Instituto Nicaragüense de Cultura, escribió un artículo publicado el 7 de febrero de 2004, en el cual reprodujo el dato inexacto sobre “Bonzanno”, extraído del Boletín de la Unión Panamericana y Washington. 

10 – La nota periodística puede consultarse en La Prensa,- 18 de agosto de 1933. Pág. 6.

11 - El texto completo puede leerse en La Prensa, de 22 de Junio de 1933, Pág. 4., con el título Acotaciones de Juan Tabares.

12 - Esa corrección la hizo don Juan Ramón Avilés, desde el periódico La Noticia, del 12 de agosto de 1933. Edición 4337.

13 - […] Para agradecer ese cultural gesto, en una ceremonia especial realizada en el Palacio Nacional, diversas instituciones darianas de las muchas que existen en América, colmaron de diplomas e impusieron la Orden Centenario Azul Rubén Darío, en su grado de Gran Cruz, al gerente de la Texaco, René García, y al funcionario de esa compañía, René González. La Texaco por su parte entregó al vicecanciller del país, Carlos Gurdián, quien la recibió en representación del presidente Alemán, una medalla de oro, grabada con el restaurado monumento a Darío. A Gurdián le entregaron también, una placa tallada con el rostro de Darío, hecha por artesanos chilenos. 

14- El monumento al glorioso poeta Rubén Darío, fue reinaugurado ayer en presencia de numerosas personalidades de la vida política, intelectual y social del país, además del presidente de la República, Arnoldo Alemán, quien en su discurso llamó a Darío "el gran bardo de la poesía nicaragüense". De haber escuchado esta frase, una especie de lluvia sobre mojado y en el acto al poeta que revolucionó el idioma, el mismo Darío se habría ido de espaldas, como también lo habría hecho tras escuchar decir a la alcaldesa de Managua, Leda Sánchez, que con el huracán "Mitch", "hubieron" miles de nicaragüenses muertos.” (Tórrez, Joaquín, END, 21/Nov/1998).

15 – En Nicaragua hubo considerable número de “fascios”, afiliados al Partido, Sección Nicaragua. Fue integrado por numerosos inmigrantes italianos radicados en nuestro país, principalmente en Granada y Managua,  En Italia el Fascismo conquista el poder político en Octubre de 1922. La presencia fascista en Nicaragua es anterior al falangismo franquista. Puede considerarse un antecedente poco estudiado, tanto para comprender el movimiento “reaccionario” entre los nicaragüenses, en el que descollaron numerosos jóvenes intelectuales.

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En el Margot hoy, Documental sobre Darío. En: La Prensa, 6 de febrero de 1964. Pág. 7.

Publicista y  General guatemalteco traen mil pies de película. En: La Prensa, martes 12 de septiembre de 1933. Edición 2085.

Hoy se va para Guatemala el General Correa y el doctor Castro. En: La Noticia, 30 de septiembre de 1933. Edición 4377. Pág. 1.

Flotillas aéreas de Guatemala y El Salvador regarán flores. En: La Prensa, 19 de febrero de 1933.

El Parque Darío. En: La Noticia, 14 de febrero de 1932. Edición 3894.
Guatemala en las festividades del 15. En: La Noticia, 13 de septiembre de 1933. Edición 4364.
Informe de la Comisión sobre los otros proyectos de Monumento a Darío. En: La Noticia, 12 de mayo de 1932. Pág. 3.

La Secretaria del Comité Darío contesta al señor Frixione que no tiene derecho a preguntar. En: La Noticia, 21 de julio de 1932. Pág. 3.
Ya llegó tarde a Managua el artista D' Amico. En: La Noticia, 14 de Julio de 1932. Pág. 6.

El gran escultor Pérez de León, interesado en el Monumento a Rubén Darío. En: La Noticia, 8 de junio de 1932.

El pago en liras por transportar el Monumento a Rubén. En: La Prensa, 15 de julio de 1933. Pág. 6.
Anuncian reinauguración monumento a Rubén Darío. En: El Nuevo Diario, 13 de noviembre de 1998.


* Este trabajo es un extracto de una investigación compuesta de 210 páginas. 
En la 111 de El Dorado,

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